En una tarde cargada de emoción y significado, 144 familias de Villa Mercedes recibieron las llaves de sus nuevos hogares en el marco del 169° aniversario de la ciudad. El acto, encabezado por el gobernador Claudio Poggi, marcó el cierre de una espera que, para muchos, había superado la década.

Un día que cambia historias
Frente al complejo urbanístico La Ribera, el barrio más joven de la ciudad, se vivió una jornada donde la esperanza se convirtió en realidad. Camionetas listas para la mudanza, familias abrazadas y lágrimas que contaban más que las palabras: así comenzó una nueva etapa para los adjudicatarios.
“Las primeras casas que se hicieron cuando volvimos a gobernar fueron las de ustedes”, recordó Poggi, quien además pidió disculpas por los años de demora que afrontaron los vecinos. Subrayó que una casa “no es solo ladrillos: es un refugio, un comienzo y una promesa”.
Con esta entrega, el Gobierno provincial superó las 500 viviendas adjudicadas en esta segunda gestión.
El acto contó también con la presencia del intendente Maximiliano Frontera, el secretario de Política Habitacional Hugo Rossi, y funcionarios provinciales y nacionales.
Llaves que abren futuros
Tras la entrega de carpetas y documentación, cada familia caminó hacia su hogar. Algunos en silencio, otros entre risas y abrazos, pero todos con un mismo sentimiento: el de haber recuperado algo que parecía perdido.
Historias como la de Guillermo Tobares, quien celebró dejar atrás años de alquiler, o la de Natalia Aparicio, que definió el momento como “el día más feliz de mi vida”, reflejaron el clima de la jornada.
También emocionó el testimonio de Karina Llambias, quien esperó desde 2016 para recibir su vivienda. “Cuando vine por primera vez esto era un campo vacío. Hoy abrir la puerta de mi casa es inexplicable”, expresó entre lágrimas.
Un barrio que respira vida
Al caer la tarde, La Ribera ya mostraba sus primeras señales de hogar: luces encendidas, timbres estrenados y sueños que empezaban a tomar forma. Lo que había sido un terreno vacío ahora se convirtió en un espacio habitado por proyectos, certezas y futuro.
