El gobernador Claudio Poggi participó de la misa y procesión en honor a San José Obrero en la histórica localidad del departamento Belgrano. La jornada combinó fe, tradición y reconocimiento al trabajo.

La localidad de Villa de la Quebrada volvió a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro de la fe en San Luis durante el Día del Trabajador. Este 1° de mayo, miles de fieles participaron de la tradicional misa y procesión en honor a San José Obrero, con la presencia del gobernador Claudio Poggi, integrantes de su gabinete y el vicegobernador Ricardo Endeiza.
La celebración tuvo lugar en la explanada de la Iglesia Santo Cristo de la Quebrada, donde se desarrollaron los actos centrales en un clima de profunda devoción y convocatoria masiva.
Una jornada de fe y reconocimiento al trabajo
Las actividades comenzaron cerca del mediodía con la recepción de autoridades, seguida por la misa encabezada por el párroco Alejandro Sardi. Durante la homilía, se destacó la figura de San José Obrero como símbolo del esfuerzo, la dignidad y el valor del trabajo, en una fecha significativa para trabajadores de todo el país.
La presencia de fieles y peregrinos volvió a marcar el carácter multitudinario de esta celebración, consolidando a la localidad como uno de los epicentros religiosos más importantes de la provincia.
La tradicional procesión por las calles del pueblo
Tras la ceremonia religiosa, se llevó adelante la procesión, uno de los momentos más esperados por los asistentes. La imagen del Santo Cristo fue trasladada por las calles cercanas al templo, acompañada por autoridades, vecinos y visitantes que se sumaron con respeto y devoción.
El recorrido finalizó nuevamente frente a la iglesia, donde los fieles renovaron sus muestras de fe en una jornada que combinó espiritualidad, tradición y encuentro comunitario.
Villa de la Quebrada, epicentro de la fe en San Luis
Como cada año, la celebración del Día del Trabajador reafirma el rol de Villa de la Quebrada como un espacio clave dentro del calendario religioso provincial. La convocatoria no solo reúne a creyentes, sino que también fortalece el sentido de comunidad y pertenencia en torno a una de las tradiciones más arraigadas de San Luis.
