La presidenta interina enviará al Parlamento un proyecto de amnistía general para presos políticos y confirmó la clausura del emblemático centro de detención. El anuncio se da en un contexto de liberaciones parciales y fuertes cuestionamientos de organismos de derechos humanos.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes el envío a la Asamblea Nacional de un proyecto de ley de amnistía general destinado a personas detenidas por motivos políticos. La iniciativa incluye, además, el cierre definitivo de El Helicoide, uno de los centros de detención más emblemáticos del país y señalado históricamente por denuncias de represión y abusos.
El anuncio fue realizado durante un acto oficial frente al Tribunal Supremo de Justicia y se enmarca en un contexto de creciente presión interna y externa sobre el gobierno venezolano por la situación de los derechos humanos.
Una amnistía con alcance penal
Según explicó Rodríguez, la propuesta busca “favorecer la convivencia” tras años de confrontación política y polarización social. A diferencia de las excarcelaciones parciales registradas en las últimas semanas, la amnistía implicaría la extinción de las causas penales contra los detenidos, otorgando un encuadre jurídico más amplio.
La presidenta interina aseguró que la decisión fue consensuada con Nicolás Maduro y llamó a evitar escenarios de violencia o revancha en el proceso político que atraviesa el país.
Liberaciones bajo la lupa
El anuncio se produce mientras el Gobierno oficialista sostiene haber liberado a más de 600 personas privadas de la libertad. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos manejan cifras menores y advierten que muchas de esas liberaciones están condicionadas por medidas restrictivas, como la prohibición de salida del país o limitaciones para declarar públicamente.
Distintos organismos coinciden en que aún permanecen detenidas cientos de personas por causas consideradas arbitrarias, lo que mantiene abierto el debate sobre el alcance real de las medidas adoptadas.
El cierre de El Helicoide, un símbolo en disputa
La clausura de El Helicoide fue presentada como un gesto de transformación institucional. El edificio, señalado durante años por testimonios de tortura y detenciones irregulares de activistas, opositores y periodistas, se convirtió en un símbolo de las prácticas represivas denunciadas durante gobiernos chavistas.
Pese al anuncio, defensores de derechos humanos expresaron cautela y remarcaron la necesidad de monitorear la implementación efectiva de las medidas, así como garantizar verdad, justicia y reparación para las víctimas.
