El vehículo intentó cruzar el badén a la altura del kilómetro 92 y fue arrastrado unos 150 metros por la corriente. El conductor y su hijo menor lograron salir del auto y fueron asistidos por bomberos y personal policial.

Un momento de gran tensión se vivió este domingo por la tarde en el badén del Río Claro, sobre la Ruta Provincial 9, donde un automóvil fue arrastrado por la fuerte corriente mientras intentaba cruzar el paso ubicado a la altura del kilómetro 92.
El incidente ocurrió cerca de las 14:00 y movilizó a equipos de rescate y fuerzas de seguridad que trabajaron en la zona para asistir a los ocupantes del vehículo.
El auto fue arrastrado por la corriente
Según informaron los equipos de emergencia, al llegar al lugar constataron que el automóvil había sido arrastrado aproximadamente 150 metros río abajo, quedando fuera de la calzada tras intentar atravesar el badén en medio de la crecida del río.
En el vehículo viajaban un hombre y su hijo menor de edad, ambos oriundos de Merlo.
Afortunadamente, ambos lograron salir del auto por sus propios medios y mantenerse a resguardo dentro de otro vehículo que se encontraba en la zona, mientras esperaban la asistencia de los equipos de rescate.
Bomberos debieron esperar para poder asistirlos
Debido al fuerte caudal del río, el personal de rescate debió esperar aproximadamente una hora hasta que disminuyera la intensidad de la corriente para poder cruzar con seguridad y llegar hasta las personas afectadas.
Una vez controlada la situación, bomberos lograron acceder al lugar y brindar asistencia al conductor y al menor.
Posteriormente, ambos fueron trasladados por personal de Bomberos Voluntarios de San Francisco del Monte de Oro para recibir atención médica preventiva.
Trabajo conjunto de bomberos y policía
En el operativo intervinieron además efectivos de la Policía de Trapiche, quienes colaboraron en las tareas de asistencia y seguridad en el lugar.
Las tareas concluyeron alrededor de las 16:30, cuando el personal de emergencia regresó a su base tras finalizar el operativo.
El episodio volvió a poner en evidencia los riesgos que representan los badenes serranos durante crecidas repentinas, especialmente en zonas donde las lluvias elevan rápidamente el caudal de los ríos.
