El genetista David Sinclair aseguró que la prueba clínica comenzará en las próximas semanas tras la aprobación de la FDA. El estudio evaluará una terapia de reprogramación epigenética en pacientes con glaucoma.

La ciencia médica se encuentra ante un posible punto de inflexión. El doctor David Sinclair, profesor de genética en la Universidad de Harvard, anunció que está por comenzar el primer ensayo clínico en humanos diseñado para revertir procesos asociados al envejecimiento.
La confirmación se dio durante la Cumbre Mundial de Gobiernos, realizada a comienzos de febrero en Dubái, donde el investigador aseguró que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ya aprobó el inicio del estudio.
Una terapia genética que busca restaurar funciones celulares
El ensayo se centrará en pacientes con glaucoma y evaluará una terapia de reprogramación epigenética parcial. El tratamiento consiste en la inyección, en uno de los ojos, de tres genes conocidos como factores Yamanaka (OSK), capaces de modificar la expresión génica.

El objetivo es recuperar la función del nervio óptico mediante un sistema de activación controlado por el antibiótico doxiciclina, lo que permitiría regular el proceso y reducir riesgos.
Resultados previos en animales y cambio de paradigma
Según Sinclair, estudios realizados en animales demostraron una reversión del envejecimiento celular de hasta el 75% en apenas seis semanas. En 2020, su equipo publicó en la revista Nature resultados que mostraron la recuperación de visión en ratones con daño en el nervio óptico.
El investigador sostiene que el envejecimiento no es un daño irreversible, sino un proceso causado por alteraciones químicas en el ADN que podrían corregirse. Desde su perspectiva, tratar la raíz del envejecimiento permitiría enfrentar múltiples enfermedades asociadas a la edad de manera simultánea.
Cómo será el ensayo en humanos
El estudio será liderado por Life Biosciences, empresa cofundada por Sinclair. Participarán inicialmente 12 voluntarios con glaucoma, quienes recibirán la terapia en un solo ojo.
Durante los primeros dos meses se evaluarán posibles efectos adversos y señales de recuperación visual. El ojo fue elegido como órgano de prueba por ser un entorno más controlado ante eventuales complicaciones.
Debate científico y advertencias
El anuncio generó entusiasmo, pero también fuertes debates dentro de la comunidad científica. Especialistas consultados por MIT Technology Review advirtieron sobre los riesgos de la reprogramación genética, entre ellos la posibilidad de activación tumoral o respuestas inmunológicas imprevistas.
Otros investigadores cuestionan si los resultados observados en animales pueden trasladarse de forma segura a humanos y señalan la falta de consenso sobre los protocolos más adecuados.
Aun así, el inicio del ensayo marca un hito: por primera vez, una terapia orientada a revertir aspectos del envejecimiento será evaluada en personas, bajo control clínico y supervisión regulatoria.
