La Justicia federal confirmó la ampliación de la causa por trata sexual de alumnas de escuelas secundarias en la provincia de Salta. El número de víctimas creció de manera alarmante y la investigación se extenderá hasta 2026 ante la posibilidad de nuevas denuncias.

La causa por trata de personas que involucra a alumnas de colegios secundarios en la provincia de Salta ya registra 33 víctimas identificadas y nueve personas imputadas, según confirmaron fuentes judiciales en las últimas horas.
Frente a la magnitud del caso y la complejidad de la red investigada, la Justicia autorizó la ampliación de la imputación penal y la extensión del plazo de investigación hasta fines de mayo de 2026, con el objetivo de profundizar la pesquisa y avanzar sobre nuevas líneas probatorias.
Una red que captaba alumnas de escuelas públicas y privadas
La resolución fue adoptada por el juez federal de Garantías N°1, Julio Bavio, quien hizo lugar al pedido formulado por los fiscales Eduardo Villalba y Roxana Gual, a cargo de la investigación.
Según se desprende del expediente, la organización se dedicaba a captar alumnas de colegios secundarios, tanto públicos como privados, para su explotación sexual, aprovechándose de su edad, su vulnerabilidad y su entorno social.
La causa se inició a mediados de junio, a partir de una primera denuncia que permitió, en septiembre, la detención de cuatro personas, imputadas como coautoras del delito de trata de personas con fines de captación, promoción, facilitación y explotación sexual, con agravantes vinculados a la minoridad y a la cantidad de víctimas.
De tres víctimas a 33: una investigación en expansión
Con el avance de la investigación, se incorporaron otros cinco imputados, todos señalados por su participación en la misma red. En ese proceso, el número de víctimas pasó de tres a 33 adolescentes, y no se descarta que existan más jóvenes afectadas.
Uno de los elementos clave que permitió ampliar la causa fue el testimonio de la madre de una de las víctimas, quien realizó la denuncia luego de advertir que su hija poseía un celular de alta gama. Al revisar el dispositivo, encontró mensajes de contenido sexual, entre ellos uno enviado por un remisero actualmente imputado, en el que hacía referencia a su otra hija, de apenas 12 años.
Un esquema de explotación y descarte
Durante la audiencia, la fiscalía detalló el funcionamiento de la red y el rol de cada uno de los acusados. Según se expuso, las adolescentes eran descartadas al cumplir la mayoría de edad, lo que evidencia un esquema sistemático de explotación.
Si bien el fiscal general identificó a un remisero como uno de los organizadores centrales, encargado de coordinar los encuentros y recibir dinero, se dejó en claro que todos los imputados tuvieron participación activa, incluso incentivando a las víctimas a captar a otras compañeras.
“Se acreditó la existencia de un número importante de niñas víctimas, atrapadas en una red que les permitía a los imputados explotarlas sexualmente”, sostuvo la fiscalía, que remarcó que aún resta analizar una gran cantidad de material probatorio.
La investigación continúa abierta y no se descarta la aparición de nuevos delitos ni de más personas involucradas, en una de las causas de trata más graves registradas en la provincia en los últimos años.
