El siniestro ocurrió el domingo por la tarde en la localidad de Adamuz, cuando dos trenes de larga distancia descarrilaron y colisionaron. Las autoridades confirmaron que 73 personas permanecen hospitalizadas, 24 de ellas en estado grave.

Un grave accidente ferroviario sacudió a España este domingo por la tarde y dejó, hasta el momento, un saldo de 39 personas fallecidas y 152 heridas. El hecho ocurrió alrededor de las 19:45 horas en la localidad de Adamuz, provincia de Córdoba, y es considerado uno de los siniestros ferroviarios más trágicos de los últimos años en el país.
Entre las víctimas fatales se encuentra el maquinista de uno de los trenes involucrados, según confirmaron las autoridades en el último informe oficial.
Cómo ocurrió el accidente ferroviario
De acuerdo con la información preliminar, el accidente se produjo cuando un tren de alta velocidad LD AV Iryo 6189, que viajaba desde Málaga hacia Madrid, descarriló al ingresar a un desvío de la vía 1 en Adamuz. Tras perder estabilidad, el convoy invadió la vía contigua, por donde circulaba otro tren de larga distancia, el Alvia LD AV 2384, que cubría el trayecto Puerta de Atocha–Huelva.
El impacto provocó el descarrilamiento de ambos trenes, con consecuencias severas en varios vagones.
Vagones volcados y escenas de extrema gravedad
Como resultado del choque, numerosos coches se salieron de la vía, y algunos de los vagones traseros del tren procedente de Málaga volcaron y cayeron por un talud cercano a la plataforma ferroviaria. Equipos de emergencia y testigos presenciales describieron escenas de gran violencia estructural y daños significativos en las formaciones.
Uno de los pasajeros, periodista de la radiotelevisión pública española RTVE, relató desde el lugar que el descarrilamiento se sintió como un fuerte temblor repentino, seguido del vuelco de varios coches, especialmente en la parte trasera del convoy.
El estado de los heridos
Según el último parte médico, 73 personas continúan internadas en distintos centros de salud, mientras que 24 de ellas permanecen en estado grave. El resto de los heridos recibió atención médica en el lugar o fue derivado con lesiones de diversa consideración.
Las tareas de rescate y asistencia se extendieron durante horas, con la intervención de servicios sanitarios, fuerzas de seguridad y personal especializado.
Repercusiones políticas y primeras declaraciones oficiales
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se trasladó hasta el lugar del accidente y expresó su profunda consternación por el impacto humano del hecho, destacando que en los trenes viajaban familias, personas mayores y niños, lo que incrementa la dimensión social de la tragedia.
Por su parte, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, calificó el siniestro como “tremendamente extraño”, al señalar que ocurrió en un tramo recto, con un tren de reciente fabricación (2022), que había superado su última revisión técnica el pasado 15 de enero, y en una zona donde la infraestructura había sido renovada recientemente.
Investigación en curso y cautela oficial
Las autoridades confirmaron que no existe aún una causa oficial determinada y pidieron prudencia ante las especulaciones. El análisis técnico del accidente ya está en marcha y, según indicaron, llevará tiempo establecer con precisión qué factores provocaron el descarrilamiento y posterior colisión.
Mientras avanza la investigación, España permanece en estado de conmoción por un hecho que vuelve a poner en el centro del debate la seguridad ferroviaria y los controles en el transporte de alta velocidad.
