La vicepresidenta no asistió al homenaje realizado en la Basílica de Luján y desde el entorno presidencial hablaron de un “papelón”. El episodio profundiza las diferencias dentro del oficialismo.

La interna dentro del Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo tras la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en la misa homenaje al papa Francisco, realizada en la Basílica de Luján.
El acto, que conmemoró el primer aniversario del fallecimiento del pontífice argentino, reunió a dirigentes de distintos espacios políticos. Sin embargo, la decisión de Villarruel de no participar generó fuertes cuestionamientos desde la Casa Rosada.
Críticas desde el entorno presidencial
Desde el círculo cercano al presidente Javier Milei interpretaron la ausencia como un gesto político en medio de las tensiones internas que atraviesa el oficialismo.
Incluso, trascendieron críticas en duros términos, donde calificaron la situación como un “papelón” y cuestionaron el cambio de postura de la vicepresidenta, quien inicialmente había confirmado su حضور.
La explicación de Villarruel
Tras la polémica, Villarruel argumentó que optó por asistir a otra ceremonia religiosa y sostuvo que el acto en Luján había adquirido un carácter político.
En ese sentido, expresó su rechazo a compartir el espacio con dirigentes a los que cuestionó públicamente, lo que dejó en evidencia el nivel de distancia con sectores del propio oficialismo.
Una interna que se profundiza
El episodio vuelve a exponer las diferencias entre la vicepresidenta y el núcleo duro del Gobierno, una relación que desde hace meses muestra señales de desgaste.
En un contexto político sensible, la falta de coordinación en actos institucionales y las declaraciones cruzadas refuerzan la percepción de una interna abierta dentro del oficialismo nacional.
