El Plan de Prevención de Incendios Forestales contempla 12 líneas de acción para reducir el riesgo de incendios, proteger el bosque nativo y fortalecer la respuesta en el oeste de las Sierras Centrales. El proyecto espera la aprobación de la FAO para avanzar hacia su implementación.

El Gobierno de San Luis presentó el Plan de Inversiones del Plan de Prevención de Incendios Forestales (PPIF), una estrategia que contempla una inversión de USD 1.000.034 durante el primer año y que busca intervenir sobre las condiciones que favorecen la propagación del fuego antes de que se produzcan nuevos incendios.

La presentación se realizó este lunes en Casa de Gobierno, durante una reunión encabezada por el gobernador Claudio Poggi, con la participación del Ministerio de Desarrollo Productivo Sustentable, el equipo técnico de la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC) y representantes de distintos organismos provinciales.

El plan reúne 12 líneas estratégicas vinculadas con la prevención, la educación, el manejo del bosque nativo, la reducción de combustibles forestales, el monitoreo y el fortalecimiento de la infraestructura para mejorar la respuesta ante posibles incendios.

Un territorio de alta exposición al fuego

El PPIF está diseñado para el oeste de las Sierras Centrales de San Luis y comprende aproximadamente 100.000 hectáreas de bosque nativo.

Dentro de ese territorio también se identificaron unas 20.000 hectáreas de interfase urbano-forestal, donde las áreas habitadas y los espacios naturales se encuentran en contacto directo.

El diagnóstico realizado durante la elaboración del plan señala que aproximadamente el 75% del territorio tuvo presencia de fuego durante los últimos 25 años, uno de los principales fundamentos para avanzar con una estrategia de prevención a escala de paisaje.

Además, el área de intervención contribuye a la protección de tres de las cinco cuencas de las Sierras de San Luis: Llanura Norte, Vilance y Bebedero.

Educación, manejo del bosque y monitoreo

Una parte importante del presupuesto estará destinada a la capacitación y concientización.

Entre las acciones previstas se encuentra un programa de formación para 400 docentes de 45 escuelas primarias y secundarias, además de personal de Bomberos Voluntarios. La propuesta contempla un curso de 200 horas teórico-prácticas y diez encuentros presenciales en territorio.

También habrá capacitaciones sobre manejo preventivo del monte nativo destinadas a productores, responsables técnicos de planes de bosques, prestadores de servicios forestales, bomberos voluntarios y personal del Ministerio de Seguridad.

El plan incorpora además acciones específicas para las zonas de interfase urbano-forestal, con capacitación dirigida a municipios, asociaciones vecinales, loteos, bomberos, Vialidad y organismos de seguridad.

Más infraestructura para prevenir y responder

Entre las medidas previstas aparecen algunas intervenciones concretas sobre el territorio.

El plan contempla una faja cortafuego de seis kilómetros en Luján, vinculada a un reservorio de agua, y experiencias piloto de manejo sostenible del bosque nativo en Nogolí y Villa de la Quebrada, que incluyen prácticas como raleos, podas, rolados selectivos y quemas prescriptas.

También está prevista la instalación de un centro regional de chipeado de residuos forestales en Quines, la colocación de 50 carteles de prevención y la implementación de un índice de peligro de incendios para anticipar situaciones de mayor riesgo.

En materia de abastecimiento de agua, el proyecto incluye un tanque de 125.000 litros en Santa Catalina y un hidrante en la zona de Villa de la Quebrada y Suyuque, sobre la Autopista 25 de Mayo, para atender una zona de interfase que comprende unas 450 viviendas.

El plan todavía espera la aprobación de la FAO

La iniciativa se desarrolla dentro del Mecanismo de Pagos por Resultados de REDD+ para el período 2014-2016, con financiamiento del Fondo Verde para el Clima e implementación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Según explicó la directora General de Ambiente, Giuliana Torti, el plan llevó más de un año de formulación y contó con participación territorial.

Actualmente, la Provincia espera la aprobación correspondiente de la FAO para avanzar con la presentación ante Nación y acceder a los fondos. Desde el Gobierno provincial señalaron que, si el proceso avanza según lo previsto, las primeras inversiones podrían llegar al territorio antes de fin de año.

El PPIF ya completó distintas etapas de formulación. De acuerdo con la información oficial, los primeros tres productos fueron presentados y aprobados, mientras que el Plan de Gestión Ambiental y Social se encuentra en proceso de aprobación y el Plan de Inversiones constituye uno de los pasos hacia la implementación.

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