El gobierno ucraniano denunció un bombardeo masivo con misiles y drones sobre la capital y otras regiones del país. El ataque dejó víctimas fatales, más de 80 heridos y graves daños en edificios, escuelas y servicios esenciales.

La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a escalar este domingo con uno de los bombardeos más intensos registrados sobre Kiev desde el comienzo de la invasión rusa, hace ya cuatro años.
Durante varias horas de la madrugada, las fuerzas rusas desplegaron un ataque aéreo masivo que incluyó misiles de largo alcance, drones y armamento hipersónico, provocando al menos cuatro muertes y más de 80 personas heridas, según confirmaron autoridades ucranianas.
La ofensiva afectó principalmente a la capital ucraniana y sus alrededores, aunque también se reportaron daños en otras zonas estratégicas del país.
Un ataque aéreo de gran escala
De acuerdo a información brindada por la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó alrededor de 690 dispositivos de ataque aéreo, entre ellos 90 misiles y unos 600 drones de distintos tipos.
Además, el gobierno de Volodímir Zelenski denunció la utilización de un misil hipersónico Oreshnik, un arma de alcance intermedio con capacidad nuclear que encendió nuevamente las alarmas internacionales sobre el nivel de escalada militar en el conflicto.
Las explosiones se sintieron durante horas en Kiev, donde varios edificios residenciales, escuelas y sectores comerciales sufrieron importantes daños estructurales.
Kiev amaneció entre incendios y destrucción
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que al menos dos personas murieron en la capital y otras 56 resultaron heridas producto de los impactos y derrumbes ocasionados por el ataque.
En paralelo, autoridades regionales informaron otras dos víctimas fatales en zonas cercanas a Kiev, además de varios heridos y viviendas afectadas.
Imágenes difundidas durante la jornada mostraron incendios en mercados, ventanas destruidas en edificios habitacionales y escuelas parcialmente dañadas por las explosiones.
La tensión crece tras ataques cruzados
El nuevo bombardeo ruso se produjo pocos días después de un ataque atribuido a Ucrania contra un liceo ubicado en una región controlada por Moscú, hecho que generó fuertes declaraciones del presidente Vladimir Putin, quien había anticipado represalias.
Desde Kiev, el presidente Zelenski calificó el ataque ruso como una acción “descontrolada” y cuestionó duramente la magnitud del operativo militar.
Mientras tanto, el conflicto sigue profundizando la tensión internacional y mantiene en alerta a Europa y a la comunidad global ante el riesgo de una escalada todavía mayor en la región.
