Alejandra Monteoliva vuelve al centro de la escena nacional. Técnica, académica y con amplia experiencia en gestión de seguridad, fue designada por Javier Milei como nueva ministra de Seguridad, luego de desempeñarse como secretaria del área bajo la conducción de Patricia Bullrich. Su nombre resuena desde hace más de una década, especialmente por su rol durante el motín policial de Córdoba en 2013, un episodio que derivó en saqueos, desbordes y su posterior renuncia.

Un perfil técnico con formación en Córdoba y Colombia
Cordobesa, licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Católica de Córdoba y magíster en Gestión del Desarrollo en la Universidad de los Andes (Colombia), Monteoliva desarrolló una carrera con fuerte impronta técnica.
Durante sus años en Colombia se especializó en:
• políticas públicas de seguridad,
• gestión territorial en zonas críticas,
• docencia e investigación universitaria.
También trabajó como consultora del BID, directora de carreras y experta en articulación con fuerzas de seguridad. Sin militancia partidaria, fue una pieza clave en los equipos del exministro cordobés Alejo Paredes.
El motín policial de 2013, el momento más crítico
En 2013, el entonces gobernador José Manuel de la Sota la nombró ministra de Seguridad. Dos meses después, la Policía de Córdoba se acuarteló, dejó las calles liberadas y se desató una ola de saqueos y violencia.
La crisis se profundizó por la falta de intervención de Gendarmería, que no recibió autorización del Gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner.
Tras el restablecimiento del orden, Monteoliva presentó su renuncia. Fue uno de los episodios más traumáticos en materia de seguridad en la provincia.
Regreso al plano nacional y ascenso bajo la órbita de Bullrich
Pese a aquel antecedente, Monteoliva continuó escalando en el ámbito de la seguridad.
• Hasta 2020 fue Directora Nacional de Operaciones de Fuerzas Federales.
• En 2023 volvió a la gestión nacional de la mano de Bullrich, convirtiéndose en una de las arquitectas de la llamada “Doctrina Bullrich”, enfocada en narcotráfico, narcoterrorismo y control territorial.
Su llegada al Ministerio es vista como un triunfo interno de Bullrich, quien defendió su nombramiento y su perfil técnico frente a sectores que pedían un nombre más político.
Monteoliva asume ahora uno de los cargos más sensibles del gabinete, con una agenda exigente y un pasado que vuelve a estar bajo la lupa.
