Las impactantes imágenes del cielo rojo sobre Caracas se viralizaron tras los recientes sismos, pero especialistas explican que se trata de un fenómeno atmosférico completamente natural y sin relación con los terremotos.

Las imágenes de un intenso cielo rojo sobre Caracas recorrieron el mundo durante las últimas horas y despertaron todo tipo de especulaciones en las redes sociales. Muchos usuarios asociaron el fenómeno con la reciente actividad sísmica registrada en Venezuela, aunque los especialistas son contundentes: no existe evidencia científica que vincule ambos acontecimientos.
Lo que sorprendió a miles de personas corresponde a un fenómeno atmosférico conocido como candilazo o arrebol, una manifestación natural que puede observarse durante determinados amaneceres y atardeceres cuando las condiciones de la atmósfera son favorables.
¿Qué es el candilazo?
El candilazo es el nombre que recibe la intensa coloración rojiza, anaranjada y rosada que puede adquirir el cielo cuando el Sol se encuentra muy cerca del horizonte.
Este espectáculo visual ocurre tanto al amanecer como al atardecer y responde a la forma en que la luz solar interactúa con la atmósfera terrestre.
Lejos de tratarse de un fenómeno extraordinario, puede observarse en distintas regiones del mundo siempre que se combinen determinadas condiciones meteorológicas.
La explicación científica
La causa principal del candilazo se encuentra en un proceso físico denominado dispersión de Rayleigh.
Cuando el Sol está bajo en el horizonte, sus rayos deben atravesar una porción mucho mayor de atmósfera antes de llegar a nuestros ojos. Durante ese recorrido, los colores de longitud de onda más corta, como el azul y el violeta, se dispersan con mayor facilidad, mientras que los tonos rojizos y anaranjados logran atravesar la atmósfera con mayor intensidad.
Como resultado, el cielo adquiere ese característico color rojo que tantas veces sorprende a quienes observan el amanecer o el atardecer.
Qué factores intensifican el color rojo
La intensidad del candilazo depende de varios factores ambientales.
La presencia de polvo en suspensión, humo, aerosoles, humedad, gotas de agua o incluso partículas provenientes de incendios forestales o del polvo del desierto del Sahara pueden potenciar los tonos rojizos y generar paisajes aún más llamativos.
Cada atardecer presenta condiciones diferentes, por lo que la intensidad del fenómeno puede variar considerablemente de un día a otro.
¿Tiene relación con los terremotos?
Aunque la coincidencia temporal alimentó numerosas teorías en redes sociales, los especialistas aclaran que no existe una relación comprobada entre el candilazo y la ocurrencia de sismos.
El color rojizo del cielo responde exclusivamente a condiciones atmosféricas y a la posición del Sol, mientras que los terremotos tienen un origen geológico completamente distinto.
Por ese motivo, el espectáculo observado en Caracas constituye un fenómeno natural independiente de la actividad sísmica registrada en los últimos días.
Un fenómeno que también puede verse en Argentina
El candilazo no es exclusivo de Venezuela. También puede apreciarse en distintas regiones de Argentina, especialmente durante el invierno o luego del paso de frentes fríos, cuando la atmósfera presenta determinadas condiciones de humedad y partículas en suspensión.
En zonas serranas como las de San Luis y Córdoba, los amaneceres y atardeceres suelen regalar cielos de intensos tonos rojizos que forman parte de algunos de los paisajes más fotografiados de la región.
