El juez federal Sebastián Ramos dispuso el procesamiento del dirigente social por los delitos de violación de domicilio y resistencia a la autoridad. Además, ordenó un embargo de cinco millones de pesos. La defensa anticipa que apelará la decisión.

La Justicia Federal avanzó este viernes en la causa que investiga la ocupación del Instituto Nacional Juan Domingo Perón y resolvió procesar al dirigente social y diputado nacional Juan Grabois por los presuntos delitos de violación de domicilio y resistencia a la autoridad.

La medida fue dictada por el juez federal Sebastián Ramos, quien también ordenó trabar un embargo de cinco millones de pesos sobre los bienes del referente del Frente Patria Grande, en el marco de la investigación por los hechos ocurridos el 7 de junio de 2025.

La investigación judicial

Según surge de la resolución judicial, el magistrado consideró que existen elementos suficientes para sostener que Grabois ingresó sin autorización al edificio estatal, que se encontraba cerrado y bajo la administración del Ministerio de Capital Humano.

De acuerdo con la reconstrucción realizada durante la investigación, el dirigente permaneció en el inmueble durante aproximadamente dos horas junto a otros manifestantes y habría participado activamente de la permanencia del grupo mientras se desarrollaba el operativo policial.

Para arribar a esa conclusión, el juzgado analizó testimonios, registros audiovisuales y diversa documentación incorporada al expediente.

También procesaron a otro manifestante

La resolución alcanzó además a Valentín Peralta, quien también fue procesado por su presunta participación en los incidentes registrados durante el intento de desalojo.

En su caso, el juez atribuyó una intervención directa en agresiones contra efectivos policiales. La causa incorpora informes médicos que documentan distintas lesiones sufridas por agentes que participaron del operativo, entre ellas traumatismos y contusiones.

Estos elementos forman parte de las pruebas que sustentan la imputación por resistencia a la autoridad.

La postura de la defensa

Desde el entorno de Juan Grabois rechazaron la interpretación realizada por el juzgado y sostienen que el dirigente no participó de la ocupación como organizador o manifestante.

Según la defensa, su presencia en el lugar respondió exclusivamente a su actividad profesional como abogado de una cooperativa vinculada a un espacio contiguo al instituto.

No obstante, el juez entendió que, en esta etapa del proceso, las pruebas reunidas permiten sostener el procesamiento, aunque la resolución aún no se encuentra firme y podrá ser revisada por instancias superiores.

Un hecho de fuerte repercusión política

La ocupación del Instituto Perón ocurrió en un contexto de alta tensión política y generó amplia repercusión por tratarse de un edificio emblemático para el movimiento peronista.

Con este procesamiento, la causa ingresa en una nueva etapa judicial, mientras la defensa prepara la apelación y el expediente continúa su curso en la Justicia Federal.

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