El ex gobernador protagonizó un episodio tenso con la prensa luego de su testimonio en el juicio contra Cintia Ramírez. Un gesto dirigido a un periodista generó preocupación y reacciones en redes sociales.

El ex gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, volvió a quedar en el centro de la escena pública tras protagonizar un episodio incómodo y controvertido al retirarse del Poder Judicial, luego de declarar en el juicio por corrupción contra Cintia Ramírez.
El hecho ocurrió tras su testimonio en la tercera jornada del debate, cuando fue abordado por periodistas a la salida del edificio. Allí, lejos de mantener una actitud institucional, el ex mandatario evidenció incomodidad y reaccionó de manera hostil frente a las consultas.
Un gesto que generó preocupación
El momento que encendió la polémica fue un gesto realizado con su mano derecha, interpretado por varios presentes como una simulación de apuñalar o clavar un objeto en el aire.
La acción fue dirigida hacia un periodista del medio El Chorrillero, a quien miró fijamente mientras realizaba el movimiento. En el registro audiovisual también se alcanza a escuchar una breve frase al cronista: “yo no fui”.
El episodio no pasó desapercibido y rápidamente comenzó a circular en redes sociales, donde generó múltiples interpretaciones y cuestionamientos sobre el significado del gesto.
Reacciones y lecturas en redes
La escena fue tomada por muchos usuarios como un acto intimidatorio o, al menos, impropio del rol institucional que ocupó durante años Rodríguez Saá.
Si bien no hubo declaraciones posteriores del ex mandatario aclarando lo ocurrido, el gesto alimentó un clima de tensión en torno a su figura, ya de por sí atravesada por el avance de causas judiciales vinculadas a su gestión.
Un contexto judicial que agrava la exposición
El episodio se produce en un momento particularmente delicado para Rodríguez Saá, luego de su declaración en el juicio donde se investigan presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos.
Sus propias manifestaciones en el proceso ya habían generado impacto político y judicial, al admitir su intervención en decisiones cuestionadas dentro de la causa.
En ese marco, la escena registrada a la salida del tribunal profundiza la exposición pública del ex gobernador y suma un nuevo elemento de controversia.
Una figura en revisión
El gesto, más allá de su interpretación, vuelve a poner bajo análisis la conducta pública del ex mandatario en un contexto donde su rol político y su legado están siendo revisados.
Para distintos sectores, lo ocurrido refleja un cambio en la imagen de quien durante años fue una de las figuras centrales del poder provincial, hoy atravesado por cuestionamientos judiciales y un evidente desgaste en su presencia pública.
