El Gobierno provincial presentó un balance de los primeros 1.000 días de la administración de Claudio Poggi, con foco en vivienda, infraestructura, educación, salud, seguridad y desarrollo productivo. La gestión destaca el regreso de la obra pública, la inversión privada y una estrategia basada en la presencia territorial y el vínculo con municipios e instituciones.

Vivienda: más de 60 mil inscriptos y 1.300 casas en ejecución
Uno de los principales ejes que la administración provincial coloca en el centro del balance es la política habitacional.
Según los datos difundidos por el Gobierno, más de 60 mil sanluiseños se inscribieron en el programa Tenemos Futuro, que contempla las modalidades Viviendas de Barrio y Autoconstrucción Asistida.
La Provincia señala además que actualmente hay más de 1.300 viviendas en ejecución y que ya comenzaron las primeras construcciones correspondientes a la modalidad de autoconstrucción, con participación de municipios.
En materia de regularización dominial, el balance oficial indica que más de 7.200 familias obtuvieron la escritura de sus viviendas, mientras que más de 1.300 regularizaron su situación dominial.
Obra pública e infraestructura
La recuperación de la obra pública aparece como otro de los principales argumentos del balance.
Entre los proyectos destacados se encuentra la reconstrucción y modernización del Policlínico Regional Juan Domingo Perón de Villa Mercedes. El Gobierno firmó en agosto el contrato correspondiente a la última etapa de los trabajos, con el objetivo de contar con un hospital renovado en 2027.
También se mencionan intervenciones en hospitales, centros de salud y establecimientos educativos de distintas localidades.
En educación, la administración provincial informó que hasta abril se habían realizado intervenciones en unos 300 edificios escolares, equivalentes al 70% del total provincial, aunque la cifra continuó aumentando posteriormente.
El balance también incluye obras de gas natural, mantenimiento de rutas y autopistas y la creación de consorcios camineros para atender caminos rurales.
Producción y empleo: el desafío de fortalecer al sector privado
La gestión de Poggi busca instalar otro eje: que la generación de empleo provenga principalmente de la actividad privada.
En esa línea, el Gobierno destaca las mesas sectoriales, los programas de asistencia a emprendedores y la reciente puesta en marcha del Régimen Integral de Promoción del Desarrollo Económico y del Empleo (RIPEE).
La normativa contempla incentivos fiscales para nuevas inversiones y ampliaciones, herramientas de financiamiento, beneficios vinculados con la incorporación de trabajadores y disponibilidad de inmuebles fiscales para proyectos productivos, industriales, turísticos y de servicios.
El Ejecutivo sostiene que durante los primeros dos años y medio de gestión, incluido 2026, se concretaron inversiones industriales, agroindustriales y de energías alternativas por unos US$700 millones.
El regreso al CFI y los planes de agua y energía
Otro de los puntos destacados es el regreso de San Luis al Consejo Federal de Inversiones (CFI) después de 18 años.
A partir de ese vínculo, la Provincia comenzó a trabajar en distintas líneas de financiamiento y asistencia técnica, además de avanzar en los planes maestros de Agua y Energía.
El objetivo planteado por la administración es establecer una planificación para los próximos diez años que permita anticipar necesidades de infraestructura, financiamiento y eficiencia, pero también utilizar estos recursos estratégicos como herramientas para el desarrollo productivo.
Educación: alfabetización, salas de 3 y formación docente
El Gobierno declaró a 2026 como el Año de la Educación y colocó las políticas educativas entre los ejes centrales de su administración.
Uno de los datos que destaca el Ejecutivo es el avance del programa de alfabetización Queremos Aprender. Según los resultados difundidos en julio, el porcentaje de alumnos que alcanza los conocimientos mínimos de comprensión lectora pasó del 35% al 85%.
También avanzó la incorporación de salas de 3 años. El Gobierno afirma que la escolarización en esa edad pasó del 30% al 70% y proyecta alcanzar el 100% hacia fines de 2027.
A esto se suman becas para estudiantes, concursos para cargos directivos y una formación en inteligencia artificial destinada a docentes.
Salud y seguridad
En salud, el balance destaca el fortalecimiento de los centros de atención de cercanía y el crecimiento de la actividad de trasplantes en el sistema público.
El Gobierno informó que la provincia superó los 70 trasplantes de riñón, córneas y esclera desde el inicio de la gestión, además de incorporar procedimientos que antes obligaban a pacientes a trasladarse fuera de San Luis.
En seguridad, el Ejecutivo menciona la renovación de dependencias policiales, incorporación de vehículos y la implementación de un sistema digital y encriptado de comunicaciones para las fuerzas.
Una gestión que busca mostrar presencia territorial
Más allá de las obras y programas, el Gobierno eligió como concepto transversal de su balance la “cercanía y escucha”.
La administración destaca las recorridas semanales del Gobernador y su gabinete por localidades, instituciones, escuelas, centros de salud, clubes y organizaciones sociales.
En esa misma línea se ubican programas como Construyendo con Tu Pueblo, que articula recursos provinciales y municipales para ejecutar obras locales.
El Ejecutivo también pone como ejemplos de esta política la reapertura de la planta Dánica en Villa Mercedes y la intervención sobre el inmueble de la cooperativa textil CUPS para garantizar la continuidad laboral de 30 familias.
Los desafíos para la segunda mitad de la gestión
El balance de los 1.000 días también funciona como una hoja de ruta para los próximos años.
Entre los desafíos que plantea el Gobierno aparecen la generación de empleo privado, la llegada de nuevas inversiones, la planificación del agua y la energía, la continuidad de las políticas educativas y sanitarias y el fortalecimiento de las comunidades.
Así, la administración de Claudio Poggi busca presentar estos primeros 1.000 días como una etapa marcada por la recuperación de la obra pública, el impulso a la producción y una mayor presencia del Estado en el territorio.
El resultado de esas políticas, sin embargo, será parte de una discusión que continuará durante los próximos años y que tendrá como principales indicadores su impacto concreto en el empleo, la inversión, el acceso a la vivienda y la calidad de los servicios públicos.
