El velorio del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota comenzó este domingo en Villa Domínico. Desde la madrugada, miles de seguidores llegaron para darle el último adiós.

La despedida a Carlos Alberto “Indio” Solari comenzó este domingo en Avellaneda con una convocatoria multitudinaria que volvió a reflejar el impacto cultural y emocional que el músico dejó en varias generaciones del rock argentino.
Desde la noche del sábado, cientos de fanáticos comenzaron a concentrarse en inmediaciones del Polideportivo Gatica, en Villa Domínico, donde se realiza el velorio del histórico cantante y compositor fallecido a los 77 años.
Con el paso de las horas, la vigilia ricotera se transformó en una verdadera marea humana sobre la avenida Bartolomé Mitre y los alrededores del predio municipal.
Una despedida marcada por la emoción popular
El velorio comenzó formalmente a las 11 de la mañana en el salón Gatica, un auditorio preparado para recibir a unas 180 personas de manera simultánea.
Sin embargo, desde mucho antes de la apertura de puertas, miles de seguidores ya aguardaban para ingresar y despedirse del artista que marcó una época dentro del rock nacional.
Banderas, remeras de Los Redondos, canciones coreadas y aplausos acompañaron una jornada atravesada por la emoción y el recuerdo colectivo.
La convocatoria masiva obligó a reforzar la seguridad en la zona, especialmente después de los incidentes registrados horas antes en el Obelisco porteño, donde hubo detenidos durante manifestaciones espontáneas de fanáticos.
La vigilia ricotera continúa en Avellaneda
Durante toda la madrugada y las primeras horas del domingo continuó llegando gente desde distintos puntos del país para participar de la despedida.
Las autoridades no descartaban que el homenaje pudiera extenderse incluso hasta el lunes o martes debido a la enorme cantidad de personas que buscan ingresar al predio.
El fallecimiento del Indio Solari generó una conmoción profunda en el ambiente artístico y cultural argentino. Su figura trascendió la música y se convirtió en un símbolo de identidad popular para millones de seguidores.
Con canciones que atravesaron décadas y generaciones, el líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota deja una huella difícil de igualar en la historia del rock nacional.
