El Presidente defendió su programa económico y sostuvo que la Argentina atraviesa una desaceleración y cambios estructurales, no una recesión. También criticó a quienes reclaman un tipo de cambio más elevado y aseguró que el Gobierno tiene cubiertas sus necesidades de financiamiento.

Milei rechazó hablar de recesión
El presidente Javier Milei defendió este domingo el rumbo económico de su Gobierno y negó que la Argentina se encuentre en una recesión.
Durante una entrevista con La Nación+, el mandatario sostuvo que lo que atraviesa la economía es una “desaceleración del ritmo de expansión” y cuestionó la interpretación de algunos indicadores recientes.
La discusión se produce luego de que el PIB del segundo trimestre registrara una caída desestacionalizada del 0,6% respecto del primer trimestre, mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a julio mostró una baja del 2,9% mensual y del 1,4% interanual. La tendencia-ciclo, en cambio, presentó una variación positiva del 0,2%.
Milei cuestionó especialmente la utilización de los indicadores desestacionalizados para analizar la coyuntura y sostuvo que los cambios estructurales de la economía pueden afectar la lectura de esas mediciones.
Críticas a quienes reclaman un dólar más alto
El Presidente también apuntó contra quienes reclaman una cotización más elevada del dólar.
Al referirse a declaraciones del gobernador bonaerense Axel Kicillof, Milei calificó de “cobardes” a quienes piden un tipo de cambio más alto y sostuvo que esa medida implicaría una reducción de los salarios medidos en dólares.
Además, acusó a sectores opositores de intentar generar temor para afectar la actividad económica y vinculó las críticas a su gestión con la disputa política de cara a los próximos años.
Defendió los cambios en la estructura productiva
Milei sostuvo que la apertura económica y la eliminación de determinadas protecciones sectoriales forman parte de una transformación de la estructura productiva.
Según su interpretación, algunos sectores se contraen mientras otros se expanden como consecuencia de la reasignación de recursos.
En esa línea, afirmó que el consumo se mantiene en niveles récord, aunque reconoció modificaciones en las modalidades de compra y destacó el crecimiento del comercio electrónico.
Los datos oficiales muestran, sin embargo, una baja del 2,1% interanual en las ventas de supermercados a precios constantes durante julio, con una caída acumulada del 2,7% entre enero y julio.
Empleo, informalidad y desocupación
El Presidente también se refirió al mercado laboral y relativizó el nivel de desocupación registrado en el país.
La tasa de desocupación fue del 7,9% durante el segundo trimestre de 2026, según el INDEC.
Milei afirmó que durante su gestión se crearon más de 500.000 puestos de trabajo y sostuvo que, si se descuenta la reducción del empleo público, la generación de empleo privado sería cercana a los 600.000 puestos.
También atribuyó parte del crecimiento de la informalidad a transformaciones en las modalidades de contratación y defendió los empleos vinculados con plataformas digitales.
Milei aseguró que no habrá default durante su mandato
En materia financiera, el mandatario afirmó que el Gobierno tiene cubiertas las necesidades de financiamiento del sector público hasta fines de 2027 y sostuvo que la posibilidad de un default durante su mandato es “cero”.
Para respaldar su posición, mencionó unos US$20.000 millones comprados desde las elecciones, US$20.000 millones correspondientes al swap con Estados Unidos, otros US$20.000 millones del swap con China y una posición de US$15.000 millones en futuros.
El Presidente ya había utilizado esos mismos componentes para estimar una capacidad de intervención financiera de unos US$75.000 millones durante una exposición en Nueva York.
El escenario económico de cara a 2027
Milei reconoció que existe dolarización de carteras y que el riesgo país volvió a superar los 600 puntos, aunque atribuyó esas tensiones principalmente a la incertidumbre sobre el rumbo político que podría adoptar la Argentina después de las próximas elecciones presidenciales.
En su análisis, planteó que las elecciones de 2027 pondrán en discusión dos modelos económicos y manifestó su expectativa de continuidad para el programa que lleva adelante su Gobierno.
