Una multitudinaria marcha encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT) se desarrolla este jueves en la Ciudad de Buenos Aires en rechazo al proyecto de “modernización laboral” impulsado por el Gobierno nacional. La concentración central tiene lugar en Plaza de Mayo desde las 15, aunque desde horas tempranas se registran columnas de manifestantes y fuertes complicaciones en el tránsito del microcentro.

La jornada está atravesada además por un paro nacional de ATE, que afecta la atención en organismos públicos y la realización de trámites en distintas dependencias del Estado. A la movilización se sumaron las CTA, gremios de distintos sectores, organizaciones sociales y espacios políticos, en una demostración de fuerza que busca enviar un mensaje directo al Senado.
Desde la CGT fueron contundentes: “Si no escuchan, vamos a terminar en un paro nacional”, advirtieron, al tiempo que calificaron la iniciativa oficial como un ajuste encubierto que avanza sobre derechos laborales históricos. ATE, por su parte, sostuvo que la reforma es “incompatible con el sistema democrático” y profundiza la precarización del empleo.
El Gobierno confirmó la aplicación del protocolo antipiquetes, con un operativo conjunto entre Nación y Ciudad que incluye encapsulamiento de columnas y controles preventivos. Sin embargo, el volumen de la movilización complica su implementación plena y genera demoras en distintos puntos estratégicos del centro porteño.
El escenario deja en evidencia un clima de creciente tensión social. Con sindicatos en estado de alerta y advertencias explícitas de nuevas medidas de fuerza, el debate por la reforma laboral promete escalar y marcar la agenda política de los próximos días.
