Vecinos denuncian falta de recolección de residuos en distintos sectores de la localidad. El problema se agrava con las altas temperaturas y genera preocupación entre comerciantes y prestadores turísticos.

El comienzo de la temporada estival en Carpintería quedó marcado por un fuerte reclamo vecinal ante la acumulación de basura y la presencia de olores nauseabundos en distintos puntos del pueblo. La situación, que se repite desde hace varios días, genera malestar entre residentes y pone en alerta al sector turístico.

Según relataron vecinos, el municipio no estaría realizando la recolección de residuos con la frecuencia necesaria, lo que provoca que las bolsas permanezcan durante días en la vía pública, expuestas al calor y a los animales.

Reclamos en redes y en el municipio

Las quejas se multiplicaron tanto en redes sociales como de manera presencial en la Municipalidad. Vecinos de distintos barrios coincidieron en que el problema no es aislado y que el olor aparece y desaparece según la zona, intensificándose en las horas de mayor temperatura.

“El hedor es constante y se vuelve insoportable”, expresaron residentes que aseguran haber agotado las vías formales de reclamo sin obtener respuestas concretas.

Cinco días con residuos en la vía pública

Habitantes de la zona oeste, camino a Colonia La Argentina, relataron a El Cronista de la Costa que llegaron a tener los residuos cinco días acumulados en la esquina de sus viviendas.

“Tuvimos que tapar las bolsas para que los animales dejaran de romperlas. El olor a podrido es insoportable”, señaló uno de los vecinos, visiblemente molesto por la falta de soluciones.

El peor momento para un pueblo turístico

El conflicto se da en un momento clave para Carpintería, cuando la temporada turística recién comienza y la localidad recibe visitantes que eligen la Costa de los Comechingones como destino de verano.

Comerciantes, gastronómicos y cabañeros observan la situación con preocupación, ya que la persistencia del problema podría tener consecuencias directas en la actividad económica local, afectando la imagen del pueblo frente a turistas que ya comenzaron a llegar.

Reclamo directo a la gestión municipal

Con la paciencia al límite, los vecinos apuntan sus reclamos a la gestión del intendente Herrera, a quien le exigen una respuesta urgente. Consideran que la solución debería ser inmediata y basada en un refuerzo del servicio de recolección.

Mientras tanto, el problema continúa sin una respuesta visible y el malestar crece. En pleno verano, Carpintería enfrenta un desafío que pone a prueba la capacidad de gestión local y el sentido común aplicado a las demandas básicas de la comunidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *