Micaela Chazarreta recibió este sábado las llaves de su vivienda en Carpintería junto a su pareja y sus dos hijos. La familia había vivido siempre en casas alquiladas y ahora comienza una nueva etapa con un hogar propio.

El frío y la nieve quedaron en segundo plano este sábado en Carpintería. Para Micaela Chazarreta y su familia, la jornada tuvo otro protagonista: las llaves de su propia casa.
La joven recibió la vivienda de manos del gobernador Claudio Poggi, después de haber sido adjudicada a través del programa Tenemos Futuro y de completar el proceso previsto para acceder a una unidad habitacional.
Micaela vive junto a su pareja, Matías Arias, y sus dos hijos, una niña y un bebé de apenas tres meses. Durante años, las mudanzas y los alquileres formaron parte de la vida familiar.
Ahora, esa historia está a punto de terminar.
“La última mudanza va a ser a nuestra casa”
La frase que Micaela recuerda haber dicho durante una mudanza anterior terminó convirtiéndose este sábado en realidad.
“Me acuerdo de que la última vez que nos mudamos le dije a mi pareja: ‘La última mudanza que vamos a tener va a ser a nuestra casa’. Y acá estamos”, contó emocionada.
Para la familia, dejar atrás el alquiler representa también terminar con una incertidumbre que se había vuelto parte de la vida cotidiana.
Matías explicó que los aumentos de los alquileres hacían cada vez más difícil sostener una vivienda que, además, nunca sería propia.
“Siempre alquilamos y el alquiler es complicado, sobre todo con los aumentos. Ahora tenemos un mes para entrar a la casa y hacer la mudanza tranquilos”, relató.
“Gastás plata en tu casa porque sabés que es tuya”
Micaela también puso en palabras lo que significa pasar de pagar un alquiler a invertir en un hogar propio.
“Es tuyo. Sabés que no tirás nada, que no gastás plata en una casa que no es tuya. Gastás plata en tu casa porque sabés que es tuya”, expresó.
Esa diferencia, que puede parecer económica, también tiene una dimensión familiar: la posibilidad de proyectar a largo plazo, pensar reformas y construir una vivienda alrededor de las necesidades de sus hijos.
Y ese es precisamente el próximo desafío.
“Es un nuevo desafío: ampliar para acá, ampliar para allá. Está bueno. Así que hay que arrancar nomás”, sostuvo Micaela.
Una Navidad distinta
La familia espera concretar la mudanza durante este mes, una vez que puedan organizar sus trabajos y la rutina familiar.
Pero ya hay dos fechas especiales que tendrán un significado diferente: Navidad y Año Nuevo.
“Va a ser la primera Navidad en nuestra casa y también el Año Nuevo. Así que arrancamos todo bien, de diez”, celebró Micaela.
Con un bebé de tres meses y una hija pequeña, la nueva casa será también el escenario donde comenzará una nueva etapa para los chicos.
Una familia que conoce de cerca la política habitacional
Matías destacó además que su familia ya había tenido experiencias vinculadas con distintos programas habitacionales.
Contó que su madre recibió una vivienda en 2015 y que uno de sus hermanos actualmente participa de una modalidad de autoconstrucción.
Por eso, valoró la continuidad de las políticas de acceso a la vivienda y expresó su deseo de que futuras gestiones mantengan herramientas similares.
Mientras tanto, para Micaela y Matías la discusión quedó, por un rato, en segundo plano.
Este sábado no recibieron solamente una llave.
Recibieron la posibilidad de dejar atrás una vida marcada por los alquileres y empezar a construir otra, esta vez desde una casa que saben que es suya.
