La mujer que denunció haber sido secuestrada en 2025 dentro de la vivienda de barrio Cofico donde apareció vinculada la causa Agostina Vega aseguró que había otras personas en la casa y planteó nuevas dudas sobre posibles involucrados.

La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa sumando elementos que profundizan las dudas sobre el entorno de Claudio Barrelier y lo que ocurría dentro de la vivienda de barrio Cofico donde la adolescente fue vista por última vez.

En las últimas horas, tomó fuerte repercusión el testimonio de la joven que en mayo de 2025 denunció haber sido privada ilegítimamente de la libertad por el mismo acusado y que logró escapar semidesnuda y atada de la casa ubicada sobre calle Del Campillo al 800.

En una entrevista concedida a Cadena 3, la mujer aportó nuevos detalles sobre aquel episodio y dejó planteadas sospechas sobre la posible participación o conocimiento de otras personas.

“¿Cómo no iban a escuchar?”

Durante el reportaje, la joven sostuvo que dentro de la vivienda había otras personas presentes mientras ocurrían los hechos.

Consultada sobre si cree que pudieron haber sido cómplices, respondió que tiene dudas difíciles de ignorar. “¿Cómo no iban a escuchar?”, expresó al recordar que incluso la Policía llegó al lugar y otras personas salieron de la propiedad tras el procedimiento.

La denunciante relató que, luego de escapar, fue asistida por vecinos y trasladada al Polo de la Mujer, mientras se realizaba un allanamiento en la casa.

Según contó, los efectivos encontraron algunas de sus pertenencias, aunque nunca aparecieron ni el teléfono celular ni las armas que aseguró que Barrelier utilizó para amenazarla.

La sospecha de una posible red

Uno de los aspectos más delicados del testimonio estuvo vinculado a lo que, según la joven, Barrelier le dijo mientras permanecía retenida.

De acuerdo a su relato, el acusado le habría mencionado que otras personas debían llegar al domicilio y que necesitaba que ella estuviera “bien” para generar confianza.

Esa situación derivó en una sospecha que, aseguró, todavía la persigue.

“Sinceramente, pensé que me había vendido”, afirmó durante la entrevista.

Al ser consultada sobre si creyó estar frente a una posible red de trata, respondió que esa fue la idea que se le cruzó por la cabeza en ese momento.

La joven también recordó que, poco después de su escape, un automóvil negro llegó a la vivienda. Según relató, un hombre descendió del vehículo, habló brevemente con vecinos y luego se retiró del lugar.

Un antecedente que vuelve a quedar bajo la lupa

El caso había generado conmoción en 2025, cuando la víctima denunció que fue llevada mediante engaños hasta la vivienda de barrio Cofico, donde posteriormente fue amenazada, atada y retenida contra su voluntad.

Tras la denuncia, Barrelier fue detenido e imputado por privación ilegítima de la libertad, aunque recuperó la libertad apenas 20 días después tras el pago de una fianza.

Ahora, luego del femicidio de Agostina Vega, aquel antecedente volvió a quedar bajo análisis y abrió nuevos interrogantes sobre posibles responsabilidades, vínculos y personas que podrían haber tenido conocimiento de lo que sucedía en el domicilio.

El miedo que todavía permanece

La joven reconoció además que las secuelas psicológicas continúan presentes más de un año después del episodio.

“No volví a confiar en nadie”, aseguró.

También relató que durante meses evitó salir sola por miedo a sufrir represalias o que pudieran hacerle daño a algún integrante de su familia.

Mientras la investigación por el femicidio de Agostina Vega avanza, el nuevo testimonio vuelve a colocar el foco sobre preguntas que todavía no tienen respuestas claras y sobre el posible alcance de los hechos ocurridos alrededor de Barrelier.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *