El siniestro dejó al descubierto un establecimiento que funcionaba sin habilitación oficial en la ciudad de Santa Fe. Los residentes denunciaron que llevaban días sin alimentarse, que les retenían el dinero de sus jubilaciones y que vivían en condiciones extremas de abandono. Hay un detenido y la Justicia investiga el caso.

Un incendio ocurrido durante la mañana del miércoles en un inmueble del barrio Nuevo Horizonte, en la ciudad de Santa Fe, terminó revelando una dramática situación de abandono que afectaba a adultos mayores y personas con discapacidad alojados en un geriátrico clandestino.
El hecho derivó en una investigación judicial que busca determinar las responsabilidades de quienes administraban el lugar, donde los residentes permanecían en condiciones de hacinamiento, con escasa alimentación y sin habilitación para funcionar como hogar de tránsito.
Un incendio que expuso una realidad alarmante
Tras el alerta por el incendio, efectivos policiales, bomberos y personal de emergencia llegaron al inmueble y encontraron un escenario que generó preocupación.
En el interior vivían siete personas, la mayoría adultos mayores derivados previamente por organismos sociales luego de haber permanecido internados en hospitales públicos.
Las primeras actuaciones permitieron constatar que el establecimiento funcionaba de manera irregular y que los residentes atravesaban una situación de extrema vulnerabilidad.
Un residente confesó que inició el fuego
Según trascendió durante la investigación, uno de los adultos mayores reconoció haber provocado el incendio de manera intencional para intentar llamar la atención sobre las condiciones en las que vivían.
El hombre aseguró que llevaban varios días sin recibir alimentos y que nadie respondía a sus reclamos.
Su testimonio fue respaldado por otros residentes, quienes también denunciaron la falta de comida y el abandono que sufrían diariamente.
Denuncias por retención de jubilaciones y pertenencias
Además de la falta de alimentación, varios adultos mayores manifestaron que los responsables del lugar administraban sus ingresos previsionales.
De acuerdo con sus relatos, las tarjetas bancarias permanecían en poder de los encargados del establecimiento, quienes retiraban mensualmente el dinero correspondiente a las jubilaciones.
Uno de los residentes también denunció que le retuvieron documentación personal, dinero y pertenencias desde su ingreso al lugar, situación que ahora forma parte de la investigación judicial.
Seis personas fueron trasladadas y hay un detenido
Tras el operativo, seis de los siete residentes fueron derivados a un espacio habilitado por la Municipalidad de Santa Fe, donde comenzaron a recibir asistencia social y sanitaria.
En paralelo, la Policía de Investigaciones detuvo a un empleado que cumplía tareas de cuidado en el establecimiento, mientras la Fiscalía avanza para determinar el grado de responsabilidad de quienes administraban el hogar clandestino.
La Justicia busca esclarecer el funcionamiento del lugar
Las autoridades trabajan ahora para establecer cómo operaba el establecimiento, bajo qué modalidad recibía a los residentes y si existieron delitos vinculados al abandono de personas, administración irregular de bienes y otras posibles figuras penales.
El caso generó una fuerte conmoción en Santa Fe y volvió a poner en debate los controles sobre establecimientos que funcionan al margen de la normativa y que albergan a personas en situación de alta vulnerabilidad.
