A días del Mundial 2026, plazas, grupos de WhatsApp y plataformas digitales se llenan de fanáticos que intercambian y venden cromos del álbum oficial. Para muchos argentinos, completar colecciones ya también se convirtió en una oportunidad económica.

A pocas semanas del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la clásica pasión por las figuritas volvió a ocupar plazas, parques y puntos de encuentro en distintas ciudades del país. Pero esta vez, además del tradicional intercambio de cromos, apareció con fuerza otro fenómeno: la reventa de figuritas como salida económica en medio de un contexto complejo para muchos hogares argentinos.
Niños, jóvenes y adultos se reúnen durante horas para completar el álbum oficial del Mundial, mientras crece un mercado paralelo donde algunas figuritas alcanzan valores sorprendentes y generan verdaderos pequeños negocios entre coleccionistas y revendedores.
Marketplace, Mercado Libre, grupos de Facebook y chats de WhatsApp se transformaron en verdaderas ferias digitales donde diariamente se publican ofertas, canjes y ventas de figuritas comunes, especiales y ediciones raras.
El Mundial 2026 disparó la fiebre por los álbumes y cromos
La expectativa por la Copa del Mundo impulsó una fuerte demanda del álbum oficial y sus paquetes de figuritas. Como ocurre en cada Mundial, miles de personas comenzaron a coleccionar cromos incluso antes del arranque del torneo.
Sin embargo, esta edición tiene un componente especial: será el último álbum mundialista producido por Panini antes de que finalice su histórico contrato con FIFA tras el Mundial 2030.
Ese detalle convirtió al álbum 2026 en una pieza especialmente valorada por fanáticos y coleccionistas, que consideran esta colección como el cierre de una era histórica dentro del fútbol mundial.
Durante más de cinco décadas, Panini estuvo ligada a los Mundiales y logró convertir las figuritas en un símbolo cultural que atraviesa generaciones. Por eso, muchos creen que este álbum tendrá un valor sentimental y económico mucho mayor con el paso del tiempo.
El último Mundial de varias leyendas
La edición 2026 también quedará marcada por otro factor emocional: posiblemente será la última Copa del Mundo para varias de las grandes figuras del fútbol internacional.
Lionel Messi, Neymar, Cristiano Ronaldo, James Rodríguez y otros referentes históricos aparecen en el álbum en lo que podría ser su despedida definitiva de los Mundiales.
Ese contexto elevó aún más el interés por determinadas figuritas y versiones especiales, especialmente aquellas vinculadas a jugadores históricos o piezas de colección limitadas.
Cuánto cuesta llenar el álbum del Mundial en Argentina
Uno de los temas más comentados entre los coleccionistas es el costo económico que implica completar el álbum oficial.
Aunque los valores pueden variar según promociones y disponibilidad, distintos cálculos realizados por fanáticos estiman que llenar el álbum completo en Argentina puede demandar entre $350.000 y más de $700.000, dependiendo de la cantidad de figuritas repetidas, intercambios y compras individuales.
La situación se vuelve todavía más costosa para quienes buscan conseguir figuritas especiales o ediciones limitadas.
Actualmente, en plataformas digitales se observan precios aproximados que van desde:
- Figuritas comunes: entre $4.500 y $10.000.
- Figuritas especiales holográficas o premium: entre $27.500 y $50.000.
- Ediciones raras o de colección: desde cifras cercanas al millón de pesos hasta publicaciones valuadas en miles de dólares.
Una de las más buscadas es la figurita “00”, considerada de colección, que en algunos casos ya se ofrece cerca de los $100.000.
Del intercambio al negocio: el rebusque detrás de las figuritas
En medio de la crisis económica, muchos argentinos encontraron en la venta de figuritas una forma de generar ingresos extra.
Ya no se trata solamente de completar el álbum: hoy hay personas que compran paquetes para revender cromos específicos, seguir tendencias de mercado o aprovechar el furor mundialista para obtener ganancias.
El fenómeno refleja una característica muy argentina: la capacidad de reinventarse y encontrar oportunidades incluso en actividades cotidianas o vinculadas a la pasión futbolera.
En plazas y ferias de intercambio se mezclan fanáticos genuinos con vendedores improvisados, coleccionistas profesionales y familias enteras que salen a ofrecer sus figuritas repetidas.
Lo que antes era apenas un juego de chicos, hoy también funciona como un pequeño circuito económico impulsado por el Mundial y por una realidad social donde cada ingreso extra cuenta.
