Funcionarios del Pentágono habrían advertido que Washington podría revisar su postura sobre la soberanía de las Islas Malvinas si Londres no aumenta su gasto en Defensa. La posibilidad genera especial atención en Argentina.

La disputa por las Islas Malvinas volvió a quedar vinculada con una cuestión que, en principio, excede el reclamo de soberanía argentino: la presión de Estados Unidos sobre sus aliados para que incrementen el gasto militar.
Según publicó el diario británico The Telegraph, funcionarios del Pentágono dejaron abierta la posibilidad de que Washington revise su posición sobre las islas en el marco de una evaluación sobre el compromiso de los países de la OTAN con sus capacidades de defensa.
La advertencia estaría dirigida particularmente al Reino Unido, cuyos actuales planes de incremento del gasto militar son considerados insuficientes por la administración de Donald Trump.
Washington aumenta la presión sobre Londres
Estados Unidos busca que sus principales aliados asuman una mayor participación en el financiamiento de la defensa colectiva.
En ese contexto, funcionarios estadounidenses consideran que Reino Unido tiene capacidad para convertirse en uno de los socios centrales de Washington en materia militar, aunque reclaman un compromiso económico mayor.
Ante una consulta específica sobre la posibilidad de modificar la posición estadounidense respecto de Malvinas, un alto funcionario dejó abierta la puerta a distintas alternativas y calificó las conversaciones con Londres como sinceras.
La eventual revisión no implica, por ahora, un cambio oficial de la política estadounidense sobre las islas.
¿Cuál es la posición de Estados Unidos sobre Malvinas?
Washington mantiene formalmente una posición de neutralidad respecto de la soberanía del archipiélago, aunque reconoce la administración británica sobre las islas.
Argentina sostiene su reclamo de soberanía y considera que la ocupación británica iniciada en 1833 constituye una situación colonial que debe resolverse mediante negociaciones.
La cuestión volvió a generar preocupación en Londres luego de que en abril se conociera un documento interno del Pentágono que contemplaba la posibilidad de revisar la posición estadounidense sobre Malvinas dentro de las negociaciones con los países aliados.
En aquella oportunidad, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, buscó quitarle trascendencia al documento y lo presentó como parte de una discusión interna de la administración.
Malvinas, otra vez dentro de una negociación internacional
Las nuevas declaraciones vuelven a colocar al archipiélago en una discusión diplomática de mayor alcance.
La administración Trump impulsa una reformulación del funcionamiento de la OTAN, con el objetivo de que Europa y Canadá asuman una mayor responsabilidad en materia de defensa convencional.
En esa estrategia, Washington pretende que sus aliados incrementen sus inversiones militares y considera que algunos de los compromisos anunciados todavía no alcanzan los niveles esperados.
Para Argentina, cualquier modificación de la postura estadounidense sobre Malvinas tendría relevancia diplomática. Estados Unidos es una de las principales potencias con capacidad de incidir en el escenario internacional alrededor del reclamo argentino.
Por ahora, no existe un anuncio oficial de Washington que implique un cambio de posición sobre la soberanía de las islas. Lo que aparece es una advertencia y la posibilidad de utilizar distintos elementos de la relación bilateral con Londres como herramienta de negociación.
Mientras tanto, el Reino Unido mantiene su posición histórica y sostiene que las Malvinas son un territorio británico de ultramar.
El escenario vuelve a poner al archipiélago en el centro de una disputa que combina soberanía, estrategia militar y las nuevas exigencias de Washington hacia sus aliados
