Las críticas estallaron tras conocerse el listado de personas sorteadas en el programa «Tenemos Futuro». Aunque las versiones aún no fueron verificadas oficialmente, el Gobierno recordó que el sorteo no garantiza la adjudicación y que todos los casos serán evaluados antes de entregar las viviendas.

El cuarto sorteo del programa habitacional «Tenemos Futuro», realizado por el Gobierno de San Luis, desató una fuerte polémica en la localidad de Carpintería, donde durante las últimas horas se multiplicaron los cuestionamientos de vecinos sobre algunos de los beneficiarios que resultaron sorteados para acceder a una de las 32 viviendas previstas para la localidad.
Las redes sociales, los grupos de WhatsApp y las conversaciones entre vecinos rápidamente se convirtieron en el escenario de un intenso debate que hoy mantiene en vilo al pueblo, con numerosos reclamos sobre presuntas incompatibilidades de algunos de los sorteados.
¿Qué cuestionan los vecinos?
El eje del conflicto no pasa por el sistema del sorteo, sino por quiénes habrían resultado favorecidos.
Entre las versiones que comenzaron a circular aparecen distintos señalamientos sobre personas que, según sostienen vecinos de la localidad, no cumplirían con las condiciones para acceder a una vivienda social.
Uno de los casos más comentados involucra a una mujer que, de acuerdo con la versión difundida por distintos vecinos, habría sido beneficiaria de una vivienda social años atrás y posteriormente la habría vendido. Según esos mismos comentarios, ahora habría vuelto a resultar sorteada dentro del programa provincial.
Otra situación que despertó un fuerte rechazo es la de una profesional de Carpintería sobre quien vecinos afirman que ya contaría con vivienda propia, una casa de barrio e incluso emprendimientos inmobiliarios, por lo que consideran que no debería integrar el listado de potenciales adjudicatarios.
A esos casos se suman otros comentarios sobre personas que, siempre según versiones vecinales, serían propietarias de vehículos cero kilómetro o de más de un automóvil por grupo familiar, circunstancias que algunos habitantes consideran incompatibles con el espíritu del programa habitacional.
Versiones que aún no fueron verificadas
Hasta el momento, ninguna de estas situaciones fue confirmada oficialmente.
Tampoco existen, al menos por ahora, resoluciones administrativas, actuaciones judiciales o información pública que acrediten que alguno de los sorteados haya incumplido los requisitos establecidos por el programa.
En consecuencia, El Cronista de la Costa no puede afirmar la veracidad de las versiones que circulan, las cuales reflejan el fuerte malestar expresado por numerosos vecinos de Carpintería.
La Provincia aclaró que el sorteo no define la adjudicación
Desde el Gobierno provincial ya habían anticipado que el sorteo constituye solamente una primera etapa del proceso.
Ser seleccionado no significa obtener automáticamente una vivienda.
Antes de la adjudicación definitiva, cada grupo familiar deberá atravesar una instancia de evaluación en la que se verificará toda la documentación presentada y el cumplimiento de los requisitos exigidos por el programa.
Será durante ese control donde las autoridades provinciales determinarán si cada postulante reúne las condiciones para acceder a la vivienda o si corresponde dejar sin efecto el beneficio por alguna incompatibilidad.
Un debate que se repite en distintos sorteos
La situación registrada en Carpintería no es un hecho aislado.
En distintas ediciones de programas habitacionales provinciales suelen aparecer cuestionamientos posteriores a los sorteos. En muchos casos terminan siendo rumores sin fundamento; en otros, las observaciones derivan en revisiones administrativas que permiten detectar inconsistencias.
Por ese motivo, la instancia de control posterior al sorteo resulta clave para garantizar la transparencia del proceso.
Un pueblo que espera respuestas
Mientras la Provincia avanza con la revisión de cada expediente, el clima social en Carpintería continúa siendo de incertidumbre.
Si las versiones que hoy circulan resultan infundadas, muchos de los vecinos señalados habrán sido expuestos públicamente de manera injusta.
Pero si durante las verificaciones oficiales se comprobara la existencia de incompatibilidades, el proceso administrativo deberá actuar en consecuencia para preservar la transparencia del programa.
Por ahora, todas las miradas están puestas en la etapa de evaluación documental, que será la encargada de confirmar o descartar las denuncias sociales que hoy mantienen abierta una fuerte polémica en la localidad.
