Con el 84,93% de las urnas escrutadas, Flávio Bolsonaro se aleja del 50% necesario para ganar en primera vuelta, mientras Lula se mantiene alrededor del 43%. La elección presidencial brasileña tendrá que definirse en un balotaje.

La carrera presidencial de Brasil entra en una nueva etapa. Con el 84,93% de las urnas apuradas, la tendencia de la elección muestra que ninguno de los principales candidatos consigue alcanzar la mayoría absoluta necesaria para evitar una segunda vuelta.
Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, comenzó el escrutinio por encima del 50% de los votos válidos, pero su porcentaje fue retrocediendo a medida que avanzó la carga de urnas.
En paralelo, Lula da Silva se mantiene alrededor del 43%, consolidado en el segundo lugar y con su pase al balotaje prácticamente definido por la evolución del escrutinio.
El 50% que Flávio no logra sostener
En Brasil, para ganar la Presidencia en primera vuelta un candidato necesita obtener más de la mitad de los votos válidos. Los votos blancos y nulos no forman parte de ese cálculo. Si nadie alcanza esa mayoría, los dos candidatos más votados pasan a una segunda vuelta.
La propia evolución de la elección fue modificando el escenario inicial. Flávio llegó a ubicarse por encima del 50% durante las primeras etapas del escrutinio, pero el ingreso progresivo de nuevas urnas redujo esa ventaja.
Los datos parciales difundidos durante la noche muestran justamente ese movimiento: el candidato del PL pierde terreno respecto de las primeras cargas, mientras Lula conserva un porcentaje más estable. La cobertura de resultados se realiza sobre la base de la totalización oficial del Tribunal Superior Electoral (TSE).
Lula y Flávio, frente a frente
Con el escenario ya encaminado hacia el balotaje, la elección queda concentrada en dos nombres: Lula y Flávio Bolsonaro.
La segunda vuelta será una nueva elección y los votos obtenidos en el primer turno no se trasladan automáticamente al segundo. El ganador será quien consiga la mayoría de los votos válidos en esa instancia.
El calendario electoral brasileño establece el 25 de octubre como fecha para la segunda vuelta.
Todavía resta completar la totalidad del escrutinio, por lo que los porcentajes pueden modificarse. Sin embargo, con más de ocho de cada diez urnas contabilizadas, la posibilidad de una definición en primera vuelta queda descartada en la práctica y Brasil se prepara para una nueva campaña presidencial.
Una elección que vuelve a polarizar Brasil
La segunda vuelta volverá a enfrentar a dos proyectos políticos profundamente diferenciados y concentrará la atención nacional durante las próximas semanas.
Lula buscará ampliar su base electoral más allá del electorado que lo acompañó en el primer turno, mientras Flávio Bolsonaro deberá intentar recuperar el terreno perdido durante el escrutinio y superar el umbral que no consiguió alcanzar en esta primera votación.
La definición presidencial, por lo tanto, queda abierta hasta el 25 de octubre.
