Con 42 votos afirmativos y 30 negativos, el oficialismo logró la aprobación en general del proyecto de reforma laboral. El debate continúa en particular, con más de 50 modificaciones en discusión tras intensas negociaciones políticas y sectoriales.

Tras más de 13 horas de sesión, el Senado de la Nación aprobó en general la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. La iniciativa obtuvo 42 votos a favor y 30 en contra, con el respaldo de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y bloques provinciales, mientras que los distintos sectores del peronismo y dos senadores de Santa Cruz votaron en contra.

Superadas las tensiones previas con las provincias por el reparto de fondos, el oficialismo alcanzó el quórum con 38 legisladores y abrió una jornada marcada por negociaciones de último momento, concesiones y acuerdos parciales.

Aprobación en general y escenario político

La votación en general permitió destrabar el tratamiento del proyecto y dio paso inmediato al debate en particular, instancia clave en la que se definirán los cambios finales al texto. Según anticiparon fuentes parlamentarias, se prevé la revisión de más de medio centenar de artículos.

El resultado reflejó el apoyo de sectores de la oposición dialoguista, que acompañaron la iniciativa tras la incorporación de modificaciones vinculadas a reclamos sindicales y demandas de los gobernadores.

Concesiones y puntos sensibles del proyecto

Uno de los ejes centrales de la negociación fue el régimen de aportes solidarios sindicales. Finalmente, se acordó que los gremios mantendrán la posibilidad de aplicar estos aportes de manera obligatoria a los trabajadores alcanzados por convenios colectivos, aunque con un tope del 2%.

En paralelo, se resolvió sostener los aportes compulsivos para las cámaras empresarias, con un límite del 0,5% mensual. Además, el Ejecutivo garantizó a los gobernadores que no habrá recortes en el Impuesto a las Ganancias, un tributo clave para la coparticipación provincial.

Los sindicatos, por su parte, lograron preservar los aportes patronales destinados a las obras sociales y otros mecanismos de financiamiento del sistema, aunque mantuvieron objeciones sobre distintos artículos del proyecto.

Un debate que continúa

El tratamiento en particular será determinante para la redacción final de la reforma. Allí se pondrán a consideración los cambios consensuados en las últimas semanas y aquellos puntos que aún generan resistencia.

Mientras el debate avanza en el recinto, sectores sindicales confirmaron movilizaciones y protestas frente al Congreso. Con la aprobación en general ya concretada, el Senado ingresa en una etapa decisiva, en un contexto de fuerte tensión política y expectativas sobre el impacto de la reforma en el mercado laboral argentino.

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