En medio de la caída del consumo y las dificultades para acceder al crédito, comenzó a circular una estrategia informal que aprovecha promociones de cuotas sin interés para obtener liquidez inmediata. Especialistas advierten que puede traer consecuencias.

Con el consumo frenado, las tarjetas cada vez más ajustadas y los préstamos personales todavía caros, muchos argentinos empezaron a buscar alternativas para conseguir dinero sin pagar tasas elevadas. En ese escenario apareció lo que algunos analistas ya bautizaron como “el nuevo rulo de Mercado Libre”.
La maniobra comenzó a ganar notoriedad durante el último Hot Sale, cuando distintas plataformas ofrecieron compras en hasta 18 cuotas sin interés. Según explicó el analista económico Mariano Gorodisch, algunos usuarios aprovecharon esas promociones para transformar una compra financiada en efectivo disponible.
Cómo funciona la maniobra
El mecanismo es simple, aunque no está exento de riesgos.
La operación consiste en comprar un producto de alto valor —por ejemplo un televisor o electrodoméstico— en muchas cuotas sin interés. Luego, antes de recibir el producto o apenas realizada la operación, el comprador cancela la compra y recibe el reintegro del dinero en su cuenta.
De esa manera, termina accediendo a una suma importante de dinero que después devolverá en cuotas mensuales sin interés, como si hubiera obtenido un préstamo a tasa cero.
Durante el Hot Sale, algunos usuarios habrían realizado operaciones por montos millonarios aprovechando promociones bancarias y financiación extendida.
Por qué empezó a crecer
La aparición de este tipo de maniobras refleja el momento delicado que atraviesa el financiamiento en Argentina.
Según explicó Gorodisch, el consumo financiado con tarjeta acumula varios meses consecutivos de caída en términos reales. Al mismo tiempo, los bancos endurecieron controles por el aumento de la mora y comenzaron a bajar límites de crédito.
En muchos casos, incluso quienes pagan regularmente descubren que tienen menos margen para comprar porque las entidades financieras no actualizan los límites al ritmo de la inflación.
Ante esa situación, algunos consumidores empezaron a utilizar promociones comerciales como alternativa para financiarse.
Las empresas ya detectaron el problema
La estrategia comenzó a generar preocupación en plataformas de venta y entidades financieras.
Según el análisis difundido en medios nacionales, durante el Hot Sale se registró una cantidad inusual de cancelaciones de compras, algo que estaría vinculado directamente con esta práctica.
Especialistas advierten que las plataformas podrían modificar próximamente sus sistemas de devolución para impedir este tipo de operaciones. Una de las posibilidades sería que el reintegro no se haga de manera inmediata o que se devuelva en cuotas y no en un solo pago.
El riesgo de repetir la maniobra
Aunque algunos usuarios la presentan como una forma rápida de conseguir dinero, expertos remarcan que no se trata de una herramienta legalmente garantizada ni segura para usar de manera habitual.
Las plataformas pueden detectar patrones repetidos, suspender cuentas o limitar operaciones si consideran que existe un uso indebido de promociones o mecanismos de devolución.
Además, la maniobra deja al descubierto una situación más profunda: el nivel de endeudamiento y la dificultad creciente que atraviesan muchas familias para financiar gastos cotidianos o acceder a crédito formal.
La preocupación por la deuda con tarjetas
El fenómeno aparece en un contexto donde la morosidad en tarjetas de crédito sigue creciendo.
Los bancos comenzaron a prestar atención no solo a quienes dejan de pagar durante varios meses, sino también a usuarios que pagan únicamente el mínimo o registran pequeños atrasos consecutivos.
En esos casos, muchas entidades reducen límites de compra o directamente bloquean nuevas financiaciones.
Especialistas recomiendan evitar el pago mínimo como única estrategia y sostienen que, cuando no se puede cancelar el total del resumen, lo más conveniente es pagar todo lo posible para reducir intereses y evitar que la deuda se transforme en una bola difícil de controlar.
