El Ejecutivo nacional lanzó una licitación pública nacional e internacional para concesionar las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. El esquema contempla 7.594 kilómetros de vías en 16 provincias y establece inversiones obligatorias para los futuros operadores.

Una concesión por medio siglo

El Gobierno nacional oficializó el proceso para privatizar el sistema ferroviario de cargas operado por Belgrano Cargas y Logística S.A. (BCyL).

La medida contempla una licitación pública nacional e internacional para concesionar durante 50 años las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que en conjunto abarcan 7.594 kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias.

El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien sostuvo que el objetivo es incorporar capital y capacidad de gestión privada para recuperar la infraestructura ferroviaria.

Acceso abierto e inversiones obligatorias

El nuevo esquema funcionará bajo un régimen de acceso abierto, que permitirá la participación de distintos operadores ferroviarios en condiciones objetivas y no discriminatorias.

Los concesionarios deberán cumplir con una serie de obras obligatorias durante los primeros cinco años de los contratos.

Además, quienes realicen inversiones de al menos US$200 millones destinadas a la renovación de vías podrán acceder a los beneficios contemplados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

El Gobierno sostiene que el plazo de 50 años busca generar previsibilidad para inversiones ferroviarias de gran escala, cuyo recupero requiere períodos prolongados.

Qué obras están previstas

Entre las intervenciones contempladas aparecen la eliminación de un cuello de botella ferroviario en la ciudad de Santa Fe y la recuperación del ramal azucarero de la Línea Belgrano.

También se prevé rehabilitar la capacidad, confiabilidad y regularidad del corredor principal de la Línea San Martín y recuperar el ramal troncal de la Línea Urquiza.

El proceso contempla además la posibilidad de que los futuros concesionarios adquieran el material rodante correspondiente a cada línea.

Los fondos obtenidos mediante la venta y el remate de locomotoras y vagones serán destinados a un fideicomiso específico para financiar parcialmente las obras obligatorias.

El diagnóstico del Gobierno

Desde el Ejecutivo argumentaron que Belgrano Cargas y Logística atravesaba una situación operativa y financiera crítica al inicio de la actual gestión.

Los informes oficiales mencionados por la Secretaría de Transporte señalan deterioro de la infraestructura, una elevada cantidad de descarrilamientos, falta de mantenimiento cíclico y niveles de incumplimiento del mantenimiento programado del parque tractivo durante 2023.

Caputo cuestionó además el funcionamiento histórico del sistema y sostuvo que, pese al crecimiento de la producción agropecuaria argentina, el Belgrano Cargas transporta actualmente menos carga que en 1970.

El Estado seguirá regulando el sistema

La privatización no supone el retiro completo del Estado del sector ferroviario.

El modelo establece que el Estado Nacional conservará las funciones de regulación, fiscalización y control, mientras que los operadores privados deberán aportar capital, capacidad de gestión y asumir el riesgo empresario.

Para el Gobierno, la transformación apunta a mejorar la infraestructura ferroviaria, reducir costos logísticos y fortalecer las condiciones para el transporte de cargas y las exportaciones argentinas.

Ahora se abre el proceso licitatorio que definirá qué empresas estarán dispuestas a asumir la concesión y ejecutar las inversiones previstas para las tres líneas ferroviarias.

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