El Ministerio de Educación de San Luis confirmó la salida de ocho coordinadores del programa Generativas Rurales. La decisión se tomó tras evaluaciones internas que detectaron conflictos con directivos, problemas administrativos y denuncias de docentes.

El Ministerio de Educación de San Luis dispuso la desvinculación de ocho coordinadores del programa Generativas Rurales, luego de una serie de evaluaciones internas que detectaron irregularidades en el desempeño de sus funciones.
Según informó la cartera educativa, los coordinadores habían sido designados durante la gestión anterior y continuaban en funciones al inicio del actual gobierno. Durante los últimos meses se registraron diferentes situaciones vinculadas al funcionamiento de estos programas en establecimientos educativos rurales.
La directora de Comunidad Educativa, Celeste Aparicio, explicó que la medida fue resultado de un seguimiento que se venía realizando desde el comienzo de la gestión actual.
Conflictos con directivos y problemas administrativos
De acuerdo con lo señalado por el área educativa, una de las principales dificultades detectadas fue la relación entre coordinadores y directivos de las escuelas rurales, un vínculo considerado clave para el funcionamiento de los programas.
Las Generativas Rurales funcionan en establecimientos ubicados en parajes y zonas alejadas de los principales centros urbanos de la provincia. En muchos casos, las instituciones cuentan con personal reducido, donde la escuela primaria y el nivel inicial están a cargo de un único equipo docente.
En ese contexto, el programa permite que jóvenes y adultos puedan completar el nivel secundario en entornos rurales, mientras que cada coordinador tiene bajo su responsabilidad entre cuatro y cinco instituciones educativas.
Desde el Ministerio señalaron que, en varios casos, fue necesario intervenir para mediar en conflictos entre coordinadores y directivos, con participación de distintas áreas de la cartera educativa.
Falta de planificaciones e inconvenientes en la gestión
Entre las irregularidades detectadas también se mencionaron problemas administrativos y dificultades en la gestión del programa.
Según detallaron desde el organismo, hubo situaciones en las que no se inscribía a estudiantes interesados en cursar el secundario en estos espacios educativos, además de retrasos o ausencia en el envío de planificaciones pedagógicas.
También se registraron inconvenientes vinculados al control de asistencia del personal docente, ya que en algunos casos las inasistencias no eran informadas a las autoridades correspondientes.
La protesta docente que generó tensión
Uno de los episodios que marcó el conflicto ocurrió el 18 de febrero, cuando docentes se manifestaron frente al Ministerio de Educación para reclamar mejoras en las condiciones laborales y el pago de viáticos.
Desde el Gobierno provincial indicaron que esos pagos ya estaban previstos y que habían sido informados previamente, aunque esa comunicación —según señalaron— no habría sido trasladada a los docentes.
La funcionaria también sostuvo que algunos educadores manifestaron haber recibido presiones para participar de la protesta, situación que fue considerada grave por las autoridades educativas.
Evaluación de desempeño y decisión final
Desde el Ministerio señalaron que los coordinadores conocían las condiciones contractuales de sus cargos, así como las responsabilidades vinculadas a la función, entre ellas el cumplimiento de la carga horaria semanal.
Tras la evaluación de los distintos antecedentes registrados durante los últimos meses, el organismo resolvió poner fin a los contratos de ocho coordinadores que formaban parte del programa.
Las autoridades educativas indicaron que uno de los aspectos centrales para el funcionamiento de las Generativas Rurales es la articulación permanente entre coordinadores, docentes y directivos de las escuelas, especialmente en contextos rurales donde el trabajo institucional requiere una coordinación constante.
