En una sesión atravesada por el paro de la CGT y una fuerte tensión política, la Cámara baja avaló en general la iniciativa impulsada por el Gobierno. Los cambios introducidos obligan a que el texto regrese a la Cámara alta.

En una jornada de alto voltaje político, la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de reforma laboral promovido por el Gobierno nacional. La votación arrojó 135 votos afirmativos y 115 negativos, reflejando un escenario de extrema paridad que se sostuvo durante toda la sesión.
La iniciativa deberá ahora regresar al Senado de la Nación, cámara de origen del proyecto, para ratificar las modificaciones incorporadas por Diputados, entre ellas la eliminación del artículo que proponía cambios en el régimen de licencias médicas.
Una sesión marcada por el paro y la polarización
El debate se desarrolló en paralelo al paro general convocado por la CGT, lo que añadió presión política y simbólica a una sesión ya atravesada por cruces reglamentarios, negociaciones de último momento y acusaciones cruzadas entre oficialismo y oposición.
Sobre el cierre de la votación en general, sectores del kirchnerismo intentaron frenar el avance del proyecto mediante una moción de orden para devolverlo a comisión. Sin embargo, el oficialismo logró sostener el quórum y avanzar con el tratamiento previsto.
Cambios clave y votaciones ajustadas
Tras la aprobación en general, la Cámara avanzó con la votación en particular de los distintos títulos del proyecto. Uno de los puntos más controvertidos fue el Título II, que propone la creación de un fondo para financiar las indemnizaciones por despido. Ese capítulo fue aprobado con 130 votos a favor, 117 en contra y tres abstenciones.

Más ajustada aún fue la votación del tramo que incluye la derogación de varios estatutos profesionales, entre ellos el del periodista. En ese caso, el resultado fue de 126 votos afirmativos, 119 negativos y cinco abstenciones.
Los ejes de la reforma laboral
El proyecto, compuesto por más de 200 artículos, introduce modificaciones estructurales en la legislación laboral. Entre los puntos centrales se destacan los cambios en el cálculo de las indemnizaciones por despido, la posibilidad de fraccionar vacaciones, la implementación del banco de horas y la ampliación de la jornada laboral diaria, con un tope de 12 horas y descansos obligatorios entre jornadas.
También contempla la disolución de la Justicia Nacional del Trabajo, el traspaso de competencias a la justicia porteña, la redefinición del derecho de huelga y un nuevo esquema de negociación colectiva que prioriza acuerdos por empresa o región.
Cruces, quórum y una estrategia ajustada
La sesión se inició al límite del reglamento, cuando el presidente de la Cámara, Martín Menem, habilitó el debate tras alcanzarse el quórum mínimo. El ingreso de legisladores de la UCR, el PRO y bloques provinciales fue determinante para sostener la discusión.
Durante el desarrollo del debate, el oficialismo impuso un esquema de votación por títulos y tiempos acotados de exposición, decisión que fue duramente cuestionada por los bloques opositores.
El escenario que viene
Con la media sanción ratificada en general y los cambios ya incorporados, el oficialismo acelera los tiempos legislativos. El objetivo del Gobierno es que el presidente Javier Milei pueda exhibir la sanción definitiva de la reforma durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el próximo 1° de marzo.
En ese marco, el Senado ya convocó a un plenario de comisiones para dictaminar sobre el texto modificado y avanzar hacia su tratamiento final en los próximos días.
