En este 6 de diciembre, Argentina vuelve a mirar hacia sus raíces para celebrar el Día Nacional del Gaucho, una fecha que late en cada rincón del país y que en las sierras de San Luis cobra un sentido especial. Allí, el historiador y tradicionalista Martín Baca abre las puertas de un mundo donde el caballo, los oficios y la memoria siguen respirando con fuerza.

El caballo serrano, compañero eterno

Baca recuerda al caballo criollo de sierra como un aliado imprescindible: rústico, templado y capaz de enfrentar los terrenos más duros. Montar no era solo trasladarse: era un ritual. Del cabestro al ensillado —peleros de lana, sillas criollas, maletas tejidas— cada elemento cargaba historia y pertenencia.
Cuando viajaba, iba parte de esa tierra conmigo”, resume.

Calíbar: un vínculo que atraviesa el tiempo

Entre anécdotas, surge Calíbar, caballo que Baca amansó en el año 2000 y que lo acompañó en travesías exigentes, incluso en noches heladas en Nogolí donde “se me empacó y quedó duro”. Hoy, con 25 años, aún mantiene su trote firme.
Para él, la relación con el caballo va más lejos que una foto o un desfile:
“Hay mucho falso gauchismo. El caballo reconoce al que lo trata todos los días”.

Ensillado puntano: el oficio que resiste

En Quebrada Mala, el artesano Santos Jofré mantiene viva la tradición del ensillado puntano, un arte que ya casi no tiene herederos.
Monturas de álamo, cuero crudo, arzones forjados al rojo vivo, faldones amplios para enfrentar el monte… un trabajo paciente, heredado de manos antiguas y hoy al borde del olvido.

Mucho más que tradición

Para Baca, la cultura gaucha no es un recuerdo: es una forma de sentir.
A veces necesito respirar el sudor del caballo”, confiesa, una imagen que explica mejor que cualquier teoría la profundidad de este vínculo en las sierras puntanas.

Origen de una fecha

El Día Nacional del Gaucho se celebra desde 1993, en conmemoración de la publicación de El Gaucho Martín Fierro (1872), obra que consolidó la identidad criolla en la literatura y en la memoria social.
La Comisión Nacional del Gaucho acompaña, desde entonces, la preservación de estas tradiciones en todo el país.

En palabras de Baca:
“El gaucho no es una etnia: es una formación del criollo hispánico, un ente social pastoril nacido del paisaje y la vida de campo.”

En este día, la tradición se hace presente y recuerda que en cada caballo, en cada oficio y en cada historia, late un país profundo que aún se reconoce en su cultura.

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