El último informe del Indec reveló un dato clave sobre la distribución del ingreso en el país. Durante el tercer trimestre de 2025, una familia necesitó más de $3,6 millones mensuales para integrar el 10% de los hogares con mayores recursos.

El umbral exacto se ubicó en $3.624.000, correspondiente al décimo decil de ingresos, que concentra a poco más del 11% de la población relevada en los principales aglomerados urbanos.
Dentro de ese segmento, los ingresos muestran una gran diversidad: van desde ese piso hasta cifras cercanas a los $150 millones mensuales, con un promedio superior a los $5,5 millones.
En el otro extremo, el 10% con menores ingresos registró valores promedio cercanos a los $350 mil, mientras que la mediana del ingreso familiar fue de $800 mil, lo que indica que la mitad de los hogares del país ganó igual o menos que ese monto.

El informe también señala una leve mejora en la desigualdad:
• La brecha entre el decil más alto y el más bajo se redujo de 14 a 13 veces.
• El coeficiente de Gini bajó de 0,435 a 0,431.
Persisten, sin embargo, diferencias estructurales: mayor dependencia de ingresos no laborales en los sectores más bajos y una brecha de género en los ingresos individuales, con salarios promedio más altos en varones que en mujeres.
Los números muestran una ligera mejora en la distribución, pero con desigualdades aún muy marcadas entre los extremos de la pirámide social.
