Las delegaciones infantiles y juveniles de Cortaderas regresaron tras participar del Mundialito en Salsacate, donde además de consagraciones deportivas, vivieron jornadas de convivencia, aprendizaje y fútbol que quedarán en la memoria colectiva.

El paso de Cortaderas por el Mundialito de Salsacate dejó mucho más que resultados deportivos. Niños y jóvenes ya se encuentran de regreso en casa luego de vivir una experiencia intensa, cargada de emociones, viajes compartidos, juegos y encuentros que fortalecen valores y vínculos desde el deporte.
Durante varios días, las delegaciones participaron de una propuesta que combinó competencia, integración y aprendizaje, en un clima de camaradería que atravesó cada partido y cada momento fuera de la cancha.
Cortaderas dejó su huella en Salsacate
Como broche de oro, varias categorías lograron consagrarse campeonas, llevando bien alto el nombre de Cortaderas y demostrando el compromiso, el esfuerzo y el trabajo colectivo que se construye día a día en el fútbol formativo.
Los títulos obtenidos fueron celebrados con orgullo por jugadores, entrenadores y familias, que acompañaron de cerca cada instancia del torneo.
Mucho más que fútbol
Más allá de los trofeos, el verdadero valor del Mundialito estuvo en la posibilidad de compartir experiencias, hacer nuevos amigos, conocer otros lugares y dar pasos firmes en una disciplina que enseña compañerismo, respeto y perseverancia.
Para muchos de los chicos, fue su primer viaje deportivo y su primer torneo de estas características, una vivencia que deja huellas y fortalece el crecimiento personal y grupal.
El acompañamiento que hace posible el deporte
El reconocimiento se extiende también a las familias que acompañaron y apoyaron a lo largo de todo el proceso, entendiendo que el deporte es una herramienta clave de inclusión, formación y disfrute.
Cortaderas volvió a casa con campeones, sí, pero sobre todo con jóvenes que crecieron desde el juego, la convivencia y la pasión por el fútbol.
