La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe se sumó al rechazo de la UEFA al proyecto impulsado por la FIFA para abrir la inversión privada en la Copa del Mundo. Con 96 federaciones en contra, la iniciativa enfrenta un escenario cada vez más complejo.

El proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para incorporar financiamiento privado a las competencias organizadas por el organismo recibió un nuevo revés político. Este jueves, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) anunció oficialmente que rechazó la propuesta y se sumó a la postura adoptada horas antes por la UEFA.

La decisión fue tomada durante una reunión de las 41 asociaciones nacionales que integran la confederación, donde se analizó el denominado FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que busca captar inversiones privadas mediante la creación de una estructura empresarial vinculada a los principales torneos organizados por la FIFA, entre ellos la Copa del Mundo.

Cuestionamientos por la falta de transparencia

En un comunicado oficial, la Concacaf manifestó su preocupación por la forma en que fue presentado el proyecto y cuestionó la falta de garantías institucionales durante el proceso.

Las federaciones señalaron que la propuesta no atravesó los mecanismos habituales de revisión dentro de los órganos de gobierno de la FIFA y advirtieron sobre la necesidad de avanzar con mayor transparencia y reglas claras antes de discutir una transformación de semejante magnitud.

Además, remarcaron que cualquier decisión vinculada con el principal activo comercial del fútbol mundial debe debatirse respetando los procedimientos internos del organismo.

Ya son 96 federaciones las que se oponen

La postura de la Concacaf representa un nuevo obstáculo para Infantino.

Horas antes, las 55 asociaciones que integran la UEFA también habían rechazado la iniciativa. De esta manera, ya son 96 federaciones nacionales las que expresaron públicamente su oposición.

Para que el proyecto pueda avanzar, la FIFA necesita el respaldo de una mayoría simple de sus 211 asociaciones miembro, es decir, al menos 106 votos favorables, además de la aprobación del Consejo de la FIFA.

Con el rechazo de dos de las confederaciones más influyentes del planeta, el escenario político aparece hoy mucho más complejo para el presidente del organismo.

La rentabilidad del Mundial, otro eje del debate

Uno de los argumentos centrales planteados por la Concacaf apunta a la situación financiera de la FIFA.

Las asociaciones consideran que, tras el éxito económico del Mundial 2026, el organismo dispone de recursos suficientes para financiar los programas de desarrollo del fútbol sin necesidad de incorporar inversores privados o compartir el control sobre sus principales competencias.

En ese sentido, las federaciones propusieron fortalecer el programa FIFA Forward utilizando las reservas económicas ya existentes.

Una discusión que divide al fútbol mundial

El proyecto FIFA Forward Enterprise pretende crear una nueva estructura empresarial para atraer inversiones privadas destinadas a potenciar el desarrollo del fútbol y financiar proyectos globales.

Sin embargo, la iniciativa abrió uno de los debates políticos y económicos más importantes dentro de la FIFA en los últimos años.

Mientras continúan las negociaciones entre las distintas confederaciones y el organismo que conduce Infantino, el rechazo de la UEFA y la Concacaf deja en evidencia que el consenso necesario para avanzar todavía está lejos de alcanzarse.

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