Este viernes arranca la audiencia pública por el ordenamiento territorial de la Villa de Merlo, un debate clave para el modelo de ciudad rumbo a 2050. Mientras el oficialismo convoca a participar, la oposición insiste en sembrar desconfianza.

La cuenta regresiva terminó. Este viernes 27 de febrero, desde las 10 de la mañana, comienza en la Concejo Deliberante de Villa de Merlo la audiencia pública para debatir el nuevo ordenamiento territorial, una herramienta central para definir el crecimiento urbano de la ciudad en las próximas décadas.
La instancia, largamente anunciada y formalmente convocada, contará con la participación de 47 vecinos que solicitaron ser escuchados, según consta en el orden del día difundido por el cuerpo legislativo. La audiencia se desarrollará en dos jornadas para garantizar la exposición de todos los inscriptos y tendrá su cierre con la presencia del intendente municipal.
Un debate clave para el futuro de la ciudad
El encuentro se realiza en la sede del Concejo, ubicada en calle Juana Azurduy 715, y forma parte de un proceso institucional que busca ordenar el desarrollo urbano de la Villa de Merlo con una mirada de largo plazo, proyectada hasta el año 2050.
Desde el Ejecutivo y el bloque oficialista se remarcó que la audiencia no implica decisiones ya tomadas, sino que constituye una instancia de escucha ciudadana, tal como lo establece la normativa vigente. El objetivo, aseguran, es sumar voces, despejar dudas y construir consensos.
La estrategia de la oposición: deslegitimar la participación
Lejos de acompañar el proceso, la oposición local eligió otro camino. Desde hace semanas, referentes como Orúe, Miranda y Ferrarotti intentaron instalar la idea de que la audiencia “no tiene razón de ser”, en una maniobra tan contradictoria como evidente.
Quienes se llenan la boca reclamando participación ciudadana son los mismos que, en la práctica, buscan desalentarla. Con discursos sesgados y mensajes ambiguos, intentaron subestimar la convocatoria y erosionar una herramienta democrática que permite a los vecinos expresarse.
Parías de un modelo agotado
La escena deja expuesta una realidad incómoda para ese sector: llegaron al final del camino. Aferrados a una lógica política agotada, más cercana a los intereses corporativos del peronismo que a las demandas reales de la comunidad, hoy aparecen como parias frente a una sociedad que eligió hablar, debatir y decidir.
No se trata de ganadores ni perdedores. Se trata de transparencia, de desarrollo y de verdad. Una verdad que desnuda agendas personales y vínculos con un pasado político representado por el exgobernador Alberto Rodríguez Saá, cada vez más distante del rumbo que eligió la provincia bajo la gestión de Claudio Poggi.
La audiencia pública comienza. Los vecinos hablarán. Y, una vez más, la realidad dejará en claro quiénes construyen ciudad y quiénes solo buscan sobrevivir al margen de ella.
