El piloto argentino protagonizó una exhibición inédita en la Ciudad de Buenos Aires. Más de 500 mil personas acompañaron el evento que marcó el regreso de la Fórmula 1 tras 14 años.

El automovilismo argentino vivió una jornada histórica este domingo con la presentación de Franco Colapinto, quien se convirtió en el primer piloto nacional en conducir un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de la Buenos Aires.
La exhibición se desarrolló en el barrio de Palermo y reunió a una multitud estimada en 500 mil personas, en un evento que volvió a colocar a la máxima categoría del automovilismo mundial en el centro de la escena local tras más de una década.
Un evento histórico en las calles porteñas
El Road Show se desplegó sobre la Avenida del Libertador y la Avenida Sarmiento, en un circuito callejero especialmente preparado para la ocasión, con tramos que incluyeron el entorno del Monumento a los Españoles.
Desde temprano, vecinos y turistas se acercaron para presenciar una propuesta que combinó velocidad, espectáculo y entretenimiento, con pantallas gigantes y escenarios distribuidos a lo largo del recorrido.
El regreso de la Fórmula 1 a la Ciudad
La exhibición marcó el regreso simbólico de la Fórmula 1 a Buenos Aires luego de 14 años, generando gran expectativa entre fanáticos del automovilismo y público general.
Al volante de un monoplaza con motor V8 y estética de la escudería Alpine, Colapinto realizó varias salidas al circuito, despertando la ovación de los asistentes en cada pasada.
Una convocatoria masiva y transversal
El evento no solo reunió a fanáticos del deporte motor, sino también a familias y visitantes que encontraron en la propuesta una experiencia urbana distinta.
La magnitud de la convocatoria reafirma el interés que genera la Fórmula 1 en el país y abre la puerta a futuras iniciativas vinculadas al automovilismo internacional en la ciudad.
