Vecinos advierten riesgos sanitarios y de seguridad en una calle cercana a la Ruta 28. Aseguran que realizaron múltiples reclamos sin obtener respuestas por parte del Municipio.

La paciencia tiene un límite y, en Carpintería, ese límite parece haberse cruzado hace rato. En las últimas horas comenzó a circular un video que expone una situación que los vecinos vienen denunciando desde hace meses: una acumulación de heladeras, cocinas, escombros, bolsas y todo tipo de residuos voluminosos amontonados sobre la vereda de una calle de tierra.
El lugar no es un rincón perdido. Se trata de una pequeña arteria sin salida ubicada sobre la Ruta 28, a escasa distancia del casco céntrico de la localidad. Un punto visible, transitado y, según denuncian los vecinos, completamente desatendido.
Riesgos que crecen junto a la basura
Quienes viven en la zona aseguran que el problema va mucho más allá del impacto visual. En reiteradas oportunidades, dicen haber visto serpientes y arañas de gran porte entre los residuos, además de manifestar un temor creciente ante la posible proliferación del mosquito transmisor del dengue.
A esto se suma un riesgo que preocupa especialmente a las familias: la posibilidad de que alguno de esos elementos, muchos de gran tamaño y mal apilados, caiga sobre un niño o un peatón desprevenido que circule por la zona.
Reclamos que no encontraron eco
Según relataron vecinos a El Cronista de la Costa, los reclamos no son nuevos. Por el contrario, aseguran haber presentado denuncias en varias oportunidades ante el Municipio de Carpintería, encabezado por el intendente Herrera, tanto en Mesa de Entrada como en el Juzgado de Faltas.
La respuesta, según afirman en off, fue siempre la misma: desestimaciones, dilaciones y ninguna acción concreta. Mientras tanto, la montaña de residuos siguió creciendo, al igual que el malestar de quienes conviven a diario con la situación.
Una práctica prohibida por ley
Más allá de las responsabilidades puntuales, cabe recordar que este tipo de acumulaciones están prohibidas por la legislación provincial vigente. La normativa es clara: estos asentamientos irregulares de residuos pueden derivar en sanciones tanto para los particulares involucrados como para el propio Estado municipal, que tiene la obligación de controlar y actuar.
Sin embargo, en este caso, la ley parece haberse convertido en letra muerta y los controles brillan por su ausencia.
Cuando los reclamos se acumulan y las soluciones no llegan
La información sale a la luz después de meses de reclamos ignorados y de una gestión que, según describen los propios vecinos, sigue acumulando problemas sin lograr dar una respuesta clara ni efectiva.
En Carpintería, hoy, no solo se amontonan heladeras y escombros. También se apilan preguntas sin respuesta, mientras la sensación de abandono crece a la par del basural.
