A pesar de haber recibido un incremento superior al 50% en la coparticipación provincial, la localidad de Carpintería atraviesa una preocupante situación de abandono en sus espacios públicos y accesos turísticos. El contraste con localidades vecinas expone la falta de políticas activas en un municipio históricamente estival.

Carpintería muestra en esta temporada de verano una imagen que dista de su potencial turístico y de los recursos disponibles. Mientras la gestión municipal encabezada por Gastón Herrera cuenta con mayores ingresos provenientes de la coparticipación provincial, la realidad en las calles refleja dejadez, falta de mantenimiento y ausencia de planificación.
Durante la tarde de este miércoles, este medio recorrió y documentó el estado del acceso al balneario municipal, subiendo por Avenida Los Mandarinos hacia Merlo, por el camino a Cerro de Oro Se trata de un corredor cada vez más utilizado por turistas y vecinos, elegido por su vista privilegiada de las sierras de los Comechingones.
Un acceso clave en estado crítico
Las imágenes recolectadas evidencian un panorama alarmante. Pastizales crecidos invaden una ciclovía precaria, sin señalización ni pintura. Malezas de mediano porte, con espinas, ocupan sectores completos del camino, un dato que no es menor si se considera el tiempo que demanda su crecimiento sin intervención.
A lo largo de cientos de metros se repiten escombros, piedras sueltas y falta total de orden. El deterioro se extiende literalmente hasta la puerta del balneario municipal, uno de los pocos atractivos turísticos de infraestructura pública con los que cuenta Carpintería.
Una postal que preocupa a vecinos y comerciantes
La imagen que hoy ofrece la localidad genera tristeza y malestar entre quienes viven y trabajan en el pueblo. Espacios que en otros tiempos eran orgullo local hoy transmiten abandono y desinterés, afectando de manera directa a comerciantes, prestadores turísticos y vecinos que dependen de la actividad estival.
El contraste con localidades vecinas es evidente y profundiza el malestar. Mientras otros municipios refuerzan el mantenimiento, la promoción y el orden urbano en temporada alta, Carpintería parece quedar al margen de una estrategia turística básica.
Falta de políticas y responsabilidades claras
Desde hace meses, distintos sectores vienen advirtiendo sobre la ausencia de políticas turísticas sostenidas en un municipio cuya economía gira, en gran medida, alrededor del verano. La falta de intervención no solo impacta en la imagen del destino, sino también en el bolsillo de quienes dependen directa o indirectamente del turismo.
En este contexto, la responsabilidad recae en quienes tienen la obligación institucional de administrar los recursos públicos y cuidar los destinos del pueblo. La gestión municipal deberá dar explicaciones ante una comunidad que observa cómo, con más recursos disponibles, la realidad cotidiana empeora.
