El indicador elaborado por la Universidad Di Tella registró una caída del 5,7% en abril. El deterioro impacta con mayor fuerza en los hogares de menores ingresos y en el interior del país.

La confianza de los consumidores argentinos continúa en retroceso. Según el último informe del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) cayó un 5,7% en abril y acumula tres meses consecutivos en baja.
En la comparación interanual, el indicador muestra una caída del 10,12%, mientras que desde el pico registrado en enero de 2025 acumula un retroceso del 16,33%. Los datos reflejan un escenario de cautela creciente entre los hogares frente a la evolución de la economía.
Caída generalizada en todo el país
El relevamiento, realizado entre el 6 y el 17 de abril mediante encuestas telefónicas en distintos centros urbanos, evidenció un descenso en todas las regiones del país.
El interior registró la mayor baja, con un 10,57%, seguido por la Ciudad de Buenos Aires (6,69%) y el Gran Buenos Aires (1,53%). Esta dinámica muestra un impacto más profundo fuera de los grandes centros urbanos.
Mayor impacto en los sectores de menores ingresos
El informe también señala que la caída fue más pronunciada en los hogares de ingresos bajos, donde el índice retrocedió un 12,60%. En contraste, en los sectores de mayores ingresos la baja fue del 1,80%.
Esta diferencia evidencia cómo el deterioro de las expectativas económicas afecta con mayor intensidad a los sectores más vulnerables.
Todos los indicadores en terreno negativo
Los tres componentes que integran el índice mostraron resultados negativos durante abril.
El mayor descenso se registró en el subíndice de Bienes Durables e Inmuebles, con una baja del 9,51%, seguido por Situación Macroeconómica (-4,30%) y Situación Personal (-3,96%).
Además, tanto las condiciones actuales como las expectativas a futuro reflejaron un deterioro. Las Condiciones Presentes cayeron un 9,03%, mientras que las Expectativas Futuras retrocedieron un 3,30%.
El informe confirma así un clima de incertidumbre económica que se consolida en los últimos meses y que impacta directamente en las decisiones de consumo de los argentinos.
