El Xeneize comenzó en desventaja, pero mostró carácter y eficacia para imponerse 2-1 ante el equipo paraguayo en un amistoso de pretemporada disputado en el estadio Único de San Nicolás. El cierre estuvo marcado por tensión y polémica entre los jugadores.

Boca Juniors logró una victoria trabajada y cargada de emociones frente a Olimpia de Paraguay, al imponerse 2-1 en un amistoso de pretemporada disputado este domingo en el estadio Único de San Nicolás. El equipo argentino reaccionó tras un inicio adverso y terminó celebrando gracias a los goles de Alan Velasco y Tomás “Toto” Belmonte.
El encuentro dejó señales futbolísticas, pero también momentos de alta intensidad y cruces entre los protagonistas, especialmente tras el segundo gol xeneize.
Olimpia golpeó primero y sorprendió a Boca
El arranque del partido fue favorable al conjunto paraguayo. A los 12 minutos del primer tiempo, Olimpia abrió el marcador con una acción inesperada. La jugada se inició por la banda izquierda, con Aníbal Chalá asegurando la posesión y cediendo hacia el centro.
La pelota llegó a Hugo Quintana, quien apareció sin marca cerca del área y lanzó un centro cerrado de zurda. El envío se desvió en un defensor de Boca, tomó una trayectoria elevada y terminó superando al arquero, ingresando por el segundo palo para el 1-0 parcial.
Respuesta rápida y empate antes del descanso
Lejos de sentir el golpe, Boca reaccionó con decisión. A los 27 minutos, el equipo encontró el empate tras una jugada que volvió a nacer por la izquierda. Exequiel “Changuito” Zeballos encaró hacia el centro, intentó el pase y, tras un rebote defensivo, la pelota quedó en la puerta del área.
Allí apareció Braida, que asistió hacia la derecha a Alan Velasco. El mediocampista sacó un derechazo potente desde afuera del área, que se desvió en un defensor y descolocó al arquero para marcar el 1-1.
Belmonte selló la remontada xeneize
Siete minutos más tarde, Boca logró dar vuelta el marcador. Tras una pérdida de Olimpia en ataque, Zeballos recuperó en el mediocampo, ganó el duelo físico y avanzó con decisión hacia el área.
Con una finta dejó atrás a su marcador y lanzó un centro preciso con pierna izquierda hacia el segundo palo. Tomás Belmonte ingresó sin marca y conectó un cabezazo firme, estableciendo el 2-1 definitivo antes del entretiempo.
Final caliente y clima de tensión
Luego del segundo gol de Boca, el partido ganó en fricción. Se produjeron empujones, discusiones y cruces verbales entre jugadores de ambos equipos, lo que obligó al árbitro a intervenir para calmar los ánimos.
Más allá del resultado, el amistoso dejó un cierre intenso y sirvió como prueba exigente de carácter y funcionamiento para Boca, que continúa ajustando piezas de cara a los desafíos oficiales de la temporada.
