El convenio fue rubricado en Washington y abarca aranceles, acceso a mercados, propiedad intelectual y minerales críticos. Es uno de los principales hitos de la política exterior del Gobierno de Javier Milei.

La Argentina y Estados Unidos firmaron este jueves en Washington la versión final del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco, un entendimiento bilateral que marca un punto de inflexión en la relación económica entre ambos países y consolida el alineamiento estratégico del Gobierno nacional con la administración de Donald Trump.
La rúbrica se realizó en la sede de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y estuvo encabezada por su titular, Jamieson Greer, junto al canciller argentino Pablo Quirno. Con la firma concluida, el acuerdo inicia ahora un proceso institucional previo a su entrada en vigencia, que incluirá reformas normativas, eventuales aprobaciones legislativas y medidas administrativas.
Un acuerdo central para la política exterior argentina
El entendimiento es el resultado de varios meses de negociaciones bilaterales y representa uno de los principales pilares de la política exterior impulsada por el presidente Javier Milei, con foco en el fortalecimiento del vínculo con Estados Unidos como socio estratégico.
Desde el Gobierno nacional destacaron que el acuerdo busca promover el crecimiento económico de largo plazo, ampliar oportunidades comerciales y generar un marco más previsible para las inversiones entre ambos países.
Tras la firma, el propio Quirno comunicó la concreción del pacto y agradeció a los equipos técnicos de ambas partes por el trabajo conjunto que permitió cerrar el texto definitivo.
Alcance del convenio: comercio, inversiones y sectores clave
El acuerdo abarca una agenda amplia y transversal. Incluye disposiciones sobre aranceles, eliminación de barreras no arancelarias, acceso a mercados agrícolas, propiedad intelectual, regulaciones para bienes tecnológicos y cooperación en sectores estratégicos como los minerales críticos.
Según la información difundida por la Casa Blanca, la Argentina otorgará acceso preferencial a bienes estadounidenses como medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnologías de la información, dispositivos médicos, vehículos y una variada oferta de productos agrícolas. También se habilita el ingreso de ganado bovino en pie, productos avícolas y quesos.
En paralelo, Estados Unidos se comprometió a eliminar aranceles recíprocos sobre ciertos recursos naturales no disponibles en su territorio y sobre insumos no patentados destinados a usos farmacéuticos.
Los pasos que restan para su implementación
Funcionarios involucrados en las negociaciones señalaron que la implementación del acuerdo no será automática. Algunos capítulos requerirán modificaciones legales y aprobación del Congreso, mientras que otros podrán instrumentarse mediante decisiones administrativas del Poder Ejecutivo.
En ese marco, el USTR publicó un documento técnico que detalla sector por sector el alcance del convenio, lo que permitirá avanzar en su adecuación normativa.
Minerales críticos y proyección geopolítica
El acuerdo se inscribe además en una estrategia más amplia de cooperación en minerales críticos, un sector clave en el escenario geopolítico global. En paralelo a la firma comercial, Quirno suscribió un instrumento específico con el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, para fortalecer el suministro y procesamiento de estos recursos.
La rúbrica se dio durante una cumbre global sobre minerales críticos organizada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, con la participación de 54 países y la Comisión Europea.
Desde Washington subrayaron el valor estratégico del entendimiento. Para el Gobierno argentino, el acuerdo no solo implica un avance económico, sino también una señal política y diplomática que refuerza el posicionamiento internacional del país en un contexto de reconfiguración del comercio global.
