Con un predio colmado y una fuerte presencia de vecinos y turistas, el artista coronó una noche histórica en la 53° edición del festival más emblemático de la ciudad.

El regreso del Abel Pintos a Fiesta Nacional Valle del Sol

La Villa de Merlo vivió una noche inolvidable con el inicio de la 53° Fiesta Nacional Valle del Sol, marcada por una convocatoria multitudinaria y el regreso de Abel Pintos al escenario Antonio Esteban Agüero, después de más de 27 años.

Desde temprano, el público comenzó a concentrarse en los accesos al predio, anticipando una velada que superó las expectativas. La respuesta fue contundente: un espacio colmado de vecinos y visitantes que llegaron desde distintos puntos de la provincia y el país para ser parte de uno de los eventos culturales más importantes de Merlo.

Tradición, emoción y una apertura cargada de identidad

Como marca la tradición, la noche inaugural comenzó con la presencia de la Virgen del Rosario, Patrona de la Villa de Merlo, dando el marco espiritual y simbólico al inicio del festival. Luego, el Ballet “Grito de Mi Tierra” desplegó el primer cuadro de danza de esta edición, con una puesta en escena emotiva y profundamente identitaria.

El escenario principal fue recibiendo a músicos y ballets locales y regionales, mientras el predio ofrecía una amplia propuesta gastronómica a través de food trucks y la cantina oficial, consolidando una experiencia integral para el público.

Abel y un reencuentro cargado de historia

El encargado de abrir el tramo musical previo fue Kevin Carrizo, quien preparó el clima para la llegada del artista central de la noche. Minutos después, Abel Pintos subió al escenario y selló un reencuentro largamente esperado con el público merlino.

Durante su show, Abel recordó que hacía más de 27 años que no pisaba el escenario Antonio Esteban Agüero y destacó que este festival fue uno de los primeros en abrirle las puertas en la provincia de San Luis. Sus palabras reforzaron un vínculo que se renovó canción tras canción, en una comunión evidente con el público.

Una noche que ya es parte de la historia del festival

Con un repertorio que combinó clásicos y nuevas canciones, Abel volvió a enamorar a Merlo y a confirmar por qué su presencia marcó un antes y un después en esta edición del Valle del Sol.

La primera noche dejó una vara alta y la certeza de que la 53° edición del festival comenzó con fuerza, emoción y una postal que quedará en la memoria colectiva de la ciudad.

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