Este 30 de diciembre se realizará una misa en la Catedral Metropolitana y una movilización hacia el Santuario de Cromañón. La masacre dejó 194 personas fallecidas y más de 1.400 heridas.

A 21 años de la tragedia de República de Cromañón, familiares y sobrevivientes de las víctimas realizarán este martes una serie de actividades para recordar a quienes perdieron la vida en uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente del país.

El 30 de diciembre de 2004, durante un recital de la banda Callejeros en el barrio porteño de Once, un incendio desatado en el interior del boliche provocó la muerte de 194 personas y dejó más de 1.400 heridos, en un contexto marcado por irregularidades, negligencias y responsabilidades estatales.

Misa y marcha en el centro porteño

Las actividades conmemorativas comenzarán a las 18 con una misa en la Catedral Metropolitana. Luego, desde las 19:30, se realizará una marcha desde Plaza de Mayo hasta el Santuario de Cromañón, ubicado a metros de la estación Once y Plaza Miserere.

A las 20:30 está previsto el acto central en homenaje a las víctimas, con la participación de familiares, sobrevivientes y organizaciones que desde hace más de dos décadas sostienen el reclamo de memoria, verdad y justicia.

Actividades culturales y homenajes

Durante la jornada también habrá música en vivo en la intersección de Mitre y Ecuador, con la participación de artistas como Sebas Fernández, la cantora Ferni y el grupo Vamos Negrita. Además, la organización “No nos cuenten Cromañón” anunció actividades artísticas en el estadio Malvinas Argentinas, en el barrio de La Paternal.

Estas expresiones culturales forman parte de una conmemoración que busca mantener vigente el recuerdo y visibilizar las consecuencias que la tragedia dejó en miles de familias.

La noche que marcó a una generación

El incendio se desató a menos de dos minutos de iniciado el recital, cuando una bengala encendió una media sombra inflamable colocada en el techo del local. Aunque el fuego se apagó rápidamente, el humo tóxico se propagó por el lugar y provocó la mayoría de las muertes por asfixia.

En el boliche había más de 4.500 personas, pese a que la capacidad habilitada era de poco más de mil. La presencia de niños, salidas de emergencia bloqueadas y la falta de controles fueron determinantes en el desenlace.

Con el paso de los años, al menos 17 sobrevivientes se suicidaron como consecuencia del abandono estatal y la falta de acompañamiento integral.

Un proceso judicial extenso y cuestionado

La causa Cromañón atravesó múltiples instancias judiciales. Hubo condenas a funcionarios, bomberos e inspectores por coimas y negligencia, y distintos fallos que incluyeron absoluciones y posteriores revocaciones.

El entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, fue destituido mediante juicio político en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, en un proceso que también marcó un antes y un después en la responsabilidad política frente a tragedias evitables.

A 21 años, Cromañón sigue siendo una herida abierta. La memoria colectiva y el reclamo persistente de los familiares buscan que lo ocurrido no se repita.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *