Los educadores recibieron sus certificados este viernes durante un acto en Casa de Gobierno. La capacitación fue desarrollada por el Gobierno provincial junto con la Universidad Austral y forma parte de una propuesta que ya convocó a más de 11.000 docentes y directivos.

La inteligencia artificial dejó hace tiempo de ser una discusión exclusivamente tecnológica y ya forma parte de los desafíos cotidianos de las escuelas. En San Luis, 237 docentes y directivos completaron la primera cohorte de la Diplomatura en Inteligencia Artificial para la Enseñanza y la Innovación Educativa y recibieron este viernes sus certificados.
El acto de colación se realizó en el Salón Malvinas Argentinas de Casa de Gobierno y fue encabezado por el gobernador Claudio Poggi. La diplomatura surgió de un convenio entre la Provincia y la Universidad Austral y fue diseñada específicamente para educadores.
La propuesta tuvo una escala considerable desde su lanzamiento: más de 11.000 docentes y directivos se inscribieron para participar y el dictado debió organizarse en dos cohortes. La Provincia ya proyecta una tercera edición para 2027.
Qué buscó enseñar la diplomatura
La capacitación no estuvo orientada solamente a aprender a utilizar herramientas de inteligencia artificial, sino a pensar cómo incorporarlas a las prácticas educativas.
Durante el acto, Poggi planteó que la intención es que la IA ingrese a las escuelas a través del docente y funcione como una herramienta para planificar clases, organizar actividades y automatizar tareas.
La mirada planteada desde la diplomatura considera que la tecnología puede ayudar a liberar tiempo de tareas operativas para que los educadores puedan dedicar mayor atención al vínculo con sus estudiantes.
La tutora de la Universidad Austral Adriana Insúa coincidió en que la herramienta tecnológica no reemplaza las decisiones que requieren conocimiento del contexto de cada alumno.
“Las decisiones esenciales siguen siendo profundamente humanas”, sostuvo durante la ceremonia, al referirse al rol que mantiene el docente frente al avance de la inteligencia artificial.
Una computadora para continuar el aprendizaje
Además del certificado, cada uno de los egresados recibió una computadora para uso personal y profesional.
La herramienta busca acompañar la siguiente etapa de la capacitación: llevar lo aprendido a las escuelas y utilizarlo en las actividades cotidianas de enseñanza.
La entrega también apunta a que la formación no quede limitada al período de cursado y que los docentes puedan continuar experimentando con herramientas digitales en sus instituciones.
De la capacitación al aula
Para algunos de los egresados, el principal valor de la diplomatura estuvo precisamente en haber pasado de conocer la existencia de la IA a incorporarla como un recurso posible para el trabajo cotidiano.
Carla Godoy, docente de una escuela generativa de Santa Rosa del Conlara, contó que la capacitación le permitió conocer mejor herramientas que ya tenía disponibles y aprender cómo utilizarlas.
“Fue muy enriquecedor en mi caso, sobre todo porque nos guiaron sobre cómo utilizar esas herramientas que tenemos a disposición”, explicó.
Otra docente egresada, Verónica Sosa, del Centro Educativo N.º 1 Juan Pascual Pringles, destacó que el cursado tuvo un perfil práctico y que pudo conocer recursos aplicables directamente en el aula.
Una capacitación que continuará
El cierre de esta primera cohorte no significa el final de la propuesta.
La formación continuará con una segunda cohorte y la Provincia ya anticipó una tercera edición para 2027, con el objetivo de ampliar progresivamente el alcance entre los educadores.
La iniciativa también se conecta con otras acciones de formación docente impulsadas este año y con el Congreso Internacional de Educación que San Luis realizará en octubre, donde la inteligencia artificial será uno de los ejes centrales.
El desafío, ahora, será el más difícil de todos: que lo aprendido en la diplomatura no quede en un certificado, sino que llegue efectivamente a las aulas y se transforme en nuevas formas de enseñar y aprender.
