La organización ambiental JUVENAT, manifestó su rechazo al proyecto municipal que propone ceder un lote para que la institución educativa tenga sede propia. La postura generó fuertes críticas en el ámbito político y educativo de la ciudad.

Un nuevo capítulo de tensión política se abrió en Villa de Merlo luego de que la agrupación ambiental JUVENAT expresara formalmente su rechazo a la donación de un terreno municipal destinado a la construcción del edificio propio de la Escuela Técnica N° 34 Arístides Bratti.
La iniciativa había sido impulsada por el Ejecutivo municipal que conduce el Intendente Interino Leonardo Rodriguez con el objetivo de que la institución técnica cuente finalmente con infraestructura propia para desarrollar sus actividades educativas.
Sin embargo, la postura adoptada por la JUVENAT generó sorpresa y críticas en distintos sectores de la comunidad educativa y política de la ciudad.
El proyecto ingresó al Concejo Deliberante
La propuesta del Ejecutivo contempla la donación de una porción de tierra municipal para que la escuela técnica pueda avanzar con la construcción de su edificio definitivo.
Una vez tomada la decisión política, el proyecto ingresó formalmente al Concejo Deliberante de Merlo, donde comenzó su tratamiento legislativo.
Durante el análisis institucional, la iniciativa fue puesta a consideración del Consejo Asesor de Medio Ambiente (COAMA), ámbito donde distintos sectores pueden expresar su opinión sobre proyectos vinculados al uso del suelo y cuestiones ambientales.
Según pudo reconstruir El Cronista de la Costa, a partir del expediente legislativo, COAMA no presentó objeciones al proyecto. Sin embargo, la agrupación JUVENAT sí manifestó su oposición.
La negativa de JUVENAT
La organización envió una nota en la que expresó su rechazo a modificar el destino de un terreno actualmente considerado como espacio verde o comunitario.
En el documento, la entidad explicó que su comisión directiva debatió el tema en una reunión virtual y resolvió rechazar la iniciativa por unanimidad.
La postura generó cuestionamientos, ya que implicaría impedir que la escuela técnica cuente con un espacio propio, un reclamo histórico de estudiantes, docentes y familias de la institución.
Una postura que genera críticas
El posicionamiento de JUVENAT volvió a reavivar el debate sobre el rol que la agrupación viene teniendo en la política local.
Diversos sectores de la ciudad consideran que la organización ha ido alejándose de sus objetivos ambientales originales para adoptar una postura cada vez más politizada frente a la gestión municipal.
En los últimos meses, la agrupación ya había generado controversia al oponerse a proyectos vinculados a viviendas sociales, bajo argumentos ambientales que fueron cuestionados por distintos actores de la comunidad.
En este nuevo episodio, la oposición al proyecto educativo fue interpretada por muchos como un intento de obstaculizar iniciativas impulsadas por el Ejecutivo local, incluso cuando se trata de políticas vinculadas a la educación pública.
Presión social y debate político
Mientras el proyecto continuaba su tratamiento legislativo, trascendió que algunos concejales opositores habrían evaluado inicialmente votar en contra de la donación.
Entre ellos se mencionó a los ediles Orúe,Miranda y Ferrarotti.
No obstante, según versiones surgidas en el ámbito político local, la presencia y el acompañamiento de alumnos, docentes y familias de la Escuela Técnica “Arístides Bratti” habría generado un fuerte impacto en el debate público y en el posicionamiento de éstos sectores politicamente identificados con el Kirchnerismo local.
La discusión vuelve a poner en el centro de la escena el delicado equilibrio entre las políticas ambientales, el desarrollo urbano y ahora, las necesidades educativas de la comunidad, en una ciudad que continúa creciendo y enfrentando nuevos desafíos de infraestructura.
