El caso que conmocionó a la comunidad a fines de 2024 sigue sin respuestas claras. La institución había denunciado a su tesorera por la presunta apropiación de fondos millonarios, pero medio año después no hay información pública sobre el avance judicial ni sobre la recuperación del dinero.

Han pasado casi Dieciséis meses desde que el Club Atlético Juventud Unida de Carpintería quedó en el centro de la escena tras denunciar públicamente a una integrante de su propia comisión directiva por la presunta apropiación indebida de fondos de la institución.
El hecho salió a la luz entre octubre y noviembre de 2024, cuando la dirigencia del club comunicó oficialmente que su entonces tesorera, Angélica Andrada, habría utilizado sin autorización dinero de la entidad destinado a gastos institucionales y actividades deportivas.
Desde entonces, el tema generó un fuerte impacto en la comunidad de Carpintería. Sin embargo, con el paso de los meses el caso fue perdiendo visibilidad pública y hoy persisten interrogantes sobre su situación judicial y administrativa.
Un caso que sacudió a la institución
Cuando el episodio se hizo público, la comisión directiva del club difundió un comunicado en el que informaba que la tesorera habría tenido acceso a los fondos institucionales y que estos habrían sido utilizados de manera indebida.
Según se explicó en aquel momento, el dinero estaba destinado al pago de servicios esenciales del club, como boletas de energía eléctrica, además de financiar actividades deportivas.
La dirigencia también señaló que parte de los recursos provenían de aportes de patrocinadores y que la situación representaba un serio perjuicio para el funcionamiento de la institución.
Una denuncia que marcó a la comunidad
En su momento, el propio club informó que había enviado una carta documento a la ex tesorera con el objetivo de exigir la restitución de los fondos y avanzar en acciones judiciales.
En ese mismo comunicado, la institución sostuvo que contaba con elementos de prueba suficientes para respaldar la acusación y anunció que el caso sería llevado a la Justicia.
Además, desde el club se mencionó que la mujer habría reconocido atravesar una adicción vinculada a los juegos de azar, situación que, según la propia entidad, era desconocida para el resto de los integrantes de la comisión directiva.
Cambios en la conducción del club
El episodio también tuvo consecuencias institucionales.
Por entonces, el presidente del club, Herrera —padre del actual intendente de la localidad— dejó su cargo y la institución pasó a estar bajo una nueva conducción.
Ese recambio marcó el inicio de una nueva etapa administrativa dentro del club, que buscó continuar con las actividades deportivas y sociales mientras se resolvía el conflicto.
Medio año después, persisten las dudas
A casi Dieciséis meses de que el caso tomara estado público, no existe información clara sobre el avance judicial de la causa ni sobre la recuperación del dinero denunciado.
Tampoco trascendieron oficialmente detalles sobre el estado del proceso legal ni sobre posibles resoluciones vinculadas al hecho.
Mientras tanto, el episodio permanece en la memoria colectiva de la comunidad, no tanto por sus consecuencias judiciales sino por el fuerte impacto social que generó en su momento dentro de una institución deportiva que cumple un rol central para jóvenes, niños y familias de la localidad.
